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Nuestras Historias

Así han pasado los 85 días hacia el juicio político a Donald Trump

En septiembre, la Cámara de Representantes comenzó una investigación para determinar si acusaba formalmente al presidente. Casi tres meses después, los cargos contra el presidente fueron aprobados.
vie 20 diciembre 2019 05:06 AM
Al descubierto
La investigación de la comisión de inteligencia reveló cómo funciona la política exterior de Donald Trump.

Jeremy Herb, Alex Rogers y Phil Mattingly

WASHINGTON- Nancy Pelosi estaba molesta.

La Comisión de Justicia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos estaba a punto de debatir los cargos para el juicio político a Donald Trump , pero el 11 de diciembre, tras puertas cerradas, la presidente de la cámara tenía una lista de quejas para sus colegas legisladores.

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En una reunión con los líderes del partido, la diputada demócrata por California estaba molesta con el diputado Steve Cohen, de Tennessee, de acuerdo con fuentes que tienen conocimiento de la reunión. El día anterior, Cohen se le adelantó a Pelosi y a los presidentes de seis comisiones que se preparaban para anunciar los cargos para el juicio político: les mostró dos dedos a los reporteros, con lo que les adelantó que serían solo dos cargos, no tres.

Pelosi volvió a quedar desconcertada por el proceder de la Comisión de Justicia, un panel partidista que cuenta entre sus miembros con varios adeptos a la publicidad que con frecuencia presionaron para ir más allá de lo que la dirigencia demócrata quería respecto al proceso de destitución. La comisión había decidido permitir una sesión de argumentos de apertura de cinco minutos para los 41 legisladores. A Pelosi le preocupaba que los republicanos arrastraran a los demócratas al fango.

Trump está en la antesala del juicio político

Juicio de destición

Los demócratas jefes de las comisiones de la Cámara de Representantes anuncias los artículos del juicio político contra el presidente Donald Trump.

Los demócratas jefes de las comisiones de la Cámara de Representantes anunciaron los artículos del juicio político contra el presidente Donald Trump.
FOTO: Reuters/Jonathan Ernst
Cargos

El presidente es acusado de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

El presidente es acusado de abuso de poder y obstrucción al Congreso.
FOTO: Reuters
Mike Pence

El vicepresidente Mike Pence ha estado en la defensa del presidente Trump.

El vicepresidente Mike Pence ha estado en la defensa del presidente Trump.
TOM BRENNER/REUTERS
Stephen Casto

Los republicanos han desestimado los cargos contra el presidente.

Los republicanos, como Stephen Castor, han desestimado los cargos contra el presidente.
TOM BRENNER/REUTERS
A favor del 'impeachment'

Varios manifestantes pro-destitución han protestado afuera del Capitolio.

Varios manifestantes pro-destitución han protestado afuera del Capitolio.
OLIVIER DOULIERY/AFP
Dec 18, 2019; Washington, DC, USA; Impeachment supporters rally in Washington, DC at the U.S. Capitol on Wednesday, Jan. 18,

El Capitolio, la sede del poder legislativo en Washington, está en la mira del mundo.

El Capitolio, la sede del poder legislativo en Washington, está en la mira de los estadounidenses.
FOTO: USA TODAY NETWORK/Jack Gruber
Impeachment

Este miércoles se espera que el pleno del congreso vote los artículos presentados por los demócratas, que tienen la mayoría de la Cámara Baja.

Este miércoles se espera que el pleno del congreso vote los artículos presentados por los demócratas, que tienen la mayoría de la Cámara Baja.
FOTO: USA TODAY NETWORK/Jack Gruber
Horas de discusión

Después de una discusión maratónica en la Comisión de Justicia, los cargos recibieron el visto bueno para subir al pleno.

Después de una discusión maratónica en la Comisión de Justicia, los cargos recibieron el visto bueno para subir al pleno.
FOTO: Reuters/Jonathan Ernst
Contra el presidente

Los líderes demócratas acusan al presidente Trump de hacer una estrategia para para convencer a Ucrania de interferir en las elecciones de 2020.

Los demócratas aseguran que si no procesan a Trump, le abrirán la puerta para que intervenga en las elecciones de noviembre de 2020.
FOTO: Reuters/Jonathan Ernst
Retrasos

La votación en el Comité de Justicia tuvo que retrasarse un día.

La votación en el Comité de Justicia tuvo que retrasarse un día y se celebró finalmente el viernes 13 de diciembre.
POOL/REUTERS
House Judiciary Committee votes on articles of impeachment against U.S. President Trump in Washington

Incluso, los miembros del comité fueron acompañados por niños.

La discusión en el Comité de Justicia fue tan larga que incluso algunos delos hijos de los representantes tuvieron que acompañar a sus padres, como fue el caso de la republicana Martha Roby.
ERIN SCOTT/REUTERS
La defensa republicana

La crisis de la destitución también es síntoma de un país atrapado en un distanciamiento político masivo.

Los republicanos argumentan que Trump pidió la investigación a Ucrania para beneficio de Estados Unidos y no el suyo personal.
FOTO: AFP/Getty Images/Drew Angerer
Consejos

Un ayudante susurra al oído del representante republicano Castor durante la audiencia en el Comité de Justicia.

Un ayudante susurra al oído del representante Stephen Castor durante la discusión en el Comité de Justicia.
FOTO: Reuters/Loren Elliott
Decisión final

Los legisladores de oposición asegura que Trump ofreció una visita a la Casa Blanca a su homólogo ucraniano, a cambio de abrir una investigación contra el ex vicepresidente Joe Biden.

Después de que el Comité de Justicia, encabezado por el demócrata Jerry Nadler, aprobará los cargos contra Trump, la decisión para avanzar a un juicio político quedó en manos del pleno de la Cámara de Representantes.
FOTO: AFP/Saul Loeb
Cansancio

Cansancio

La reprsentante demócrata Madeleine Dean escucha durante la votación de los artículos del juicio político contra Trump en el Comité de Justicia.
FOTO: AFP/Saul Loeb
Recibe visita

Mientras el Comité de Justicia aprobaba los cargos en su contra, Trump recibió al presidente de Paraguay, Mario Abdo.

Mientras el Comité de Justicia votaba, Donald Trump recibía en la Casa Blanca al presidente de Paraguay, Mario Abdo.
FOTO: AFP/Jim Watson

Alguien señaló que los espacios de cinco minutos eran menos que los 15 que los legisladores tuvieron en las actuaciones del proceso de destitución de Nixon, pero eso no sirvió para calmar a la presidente de la cámara.

Entonces, el diputado Hakeem Jeffries, el cuarto demócrata en el escalafón de la cámara y miembro de la Comisión de Justicia, se dirigió a la presidente y trató de asegurarle que la audiencia sería seria y solemne.

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El proceso que se desarrolló puso a prueba el liderazgo y la habilidad política tanto de Pelosi como de su contraparte republicana, Kevin McCarthy, líder de la minoría en la cámara y diputado por California. El mayor desafío para Pelosi fue mantener unidas a las alas dispares de la dirigencia de su partido. McCarthy encontró una defensa eficaz en un momento en el que la estrategia de la Casa Blanca consistía, en gran medida, de los tuits de Trump y en el que un puñado de republicanos coqueteaba con la idea de votar a favor del juicio político.

La historia de cómo ambos sortearon el proceso de destitución de Donald Trump y mantuvieron unida a su dirigencia se basa en entrevistas con más de tres docenas de legisladores, colaboradores y otras personas que tienen conocimiento de los esfuerzos y que, en muchos casos, pidieron el anonimato para poder hablar con franqueza. Las fuentes hablaron de cómo Pelosi pasó de dudar del juicio político a dirigir la campaña para lograrlo y cómo McCarthy organizó una defensa republicana que, a final de cuentas, desembocó en el proceso de destitución más partidista de la historia moderna de Estados Unidos.

'Como cuando se rompe una presa': Así fue como Pelosi decidió respaldar el juicio político

Aunque siempre ha habido un montón de demócratas dispuestos a someter a Trump a juicio político, cualquier intento real para lograrlo tenía que esperar a la publicación del informe del fiscal especial, Robert Mueller. Pero cuando se dieron a conocer sus resultados poco concluyentes, el 18 de abril , la dirigencia demócrata quedó partida en dos.

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Aunque en el informe se hablaba de posibles episodios de conducta criminal de Trump, relacionados con la obstrucción a la administración de justicia, no se encontraron pruebas de que él equipo de campaña de Trump hubiera conspirado con los rusos durante la contienda electoral de 2016. Entonces, la Comisión de Justicia de la cámara baja organizó unas audiencias basadas en el informe… y se topó con un bloqueo total orquestado por Trump, quien dijo: "Pelearemos todas las órdenes". El panel peleó contra Barr porque no quería entregar la versión sin supresiones del informe.

El secretario de Justicia no se presentó a comparecer cuando lo citaron. Cohen llevó su cubeta de pollo, maniobra inusual que le pareció que destacaba adecuadamente el desdén que Barr mostró por el Congreso. Los demócratas presentaron una demanda.

Lee: Trump es acusado formalmente, pero sigue siendo presidente, ¿qué sigue?

El 20 de mayo, ocurrió una reunión trascendental. Pelosi se reunió con los miembros de la dirigencia demócrata en la Cámara de Representantes para determinar los siguientes pasos. Las facciones quedaron claras: los diputados David Cicilline, de Rhode Island; Jamie Raskin, de Maryland, y Joe Neguse, de Colorado —todos miembros de la Comisión de Justicia— estaban a favor de iniciar el proceso de destitución, de acuerdo con dos fuentes que estuvieron presentes en la reunión. Sin embargo, Pelosi y sus aliados —los diputados Rosa DeLauro, de Connecticut; Ben Ray Luján, de Nuevo México; Jeffries, de Nueva York, y Cheri Bustos, de Illinois— no estaban de acuerdo. Bustos, presidente del Comité de Campaña del Congreso Demócrata, la encargada de defender la mayoría en la cámara, quería "olvidarse del asunto de Mueller", de acuerdo con las dos fuentes.

Uno de los dichos favoritos de Pelosi es una cita de Abraham Lincoln: "El sentir del pueblo lo es todo". Pelosi es famosa porque, en reuniones privadas, señala un retrato que tiene del 16º presidente de Estados Unidos y recita la frase. Y en ese momento, el público no estaba convencido.

Pronto, la prensa reportó sobre la reunión y las tensiones que rodeaban a Pelosi y a la Comisión de Justicia quedaron a plena vista. Nadler quedó atrapado entre ambos. Aunque todavía no se manifestaba públicamente a favor de abrir las investigaciones del proceso de destitución, en privado presionó a Pelosi para que cambiara de idea y abriera las investigaciones. Los miembros de la comisión que pertenecían al equipo de dirigentes de Pelosi —Jeffries, Cicilline, Neguse y Raskin— hicieron de intermediarios entre los bandos opuestos.

Lee: Esto es lo que podemos esperar del proceso de juicio político contra Trump

Otro momento crucial ocurrió el 24 de julio, cuando Mueller declaró durante siete horas ante las comisiones de Justicia e Inteligencia de la cámara baja. Aunque el ex director del FBI confirmó cierta información perjudicial para Trump, también dio respuestas deficientes y forzadas que no les dieron a los demócratas el momento comprometedor y dramático que esperaban.

Los republicanos presumieron que la campaña por el juicio político había terminado, mientras que en privado, los demócratas reconocían que habían perdido una oportunidad.

Poco después, Nadler anunció una investigación del proceso de destitución sobre las acusaciones de Mueller. En los expedientes de la denuncia que la cámara presentó ante tribunales, Pelosi la respaldó, pero se negó repetidamente a decir en público que la cámara había iniciado una investigación.

Aunque en ese momento no se sabía, Trump les daría a los demócratas el material que necesitaban para iniciar un proceso de destitución al día siguiente del testimonio de Mueller.

Lee: Ucrania: un actor frecuentemente involucrado en la polémica con EU

Durante una llamada privada, el 25 de julio, Trump presionó al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, para que anunciara una investigación sobre Joe Biden y su hijo, Hunter, y para que investigara una teoría conspiratoria sobre que Ucrania había interferido en las elecciones presidenciales de 2016. Un funcionario de los servicios de inteligencia supo de la llamada y presentó una denuncia formal.

Cuando la denuncia se dio a conocer, en septiembre, los diputados demócratas de repente tuvieron argumentos para demostrar que el presidente había usado su investidura para su propio beneficio.

A lo largo de tres días, más de 75 diputados demócratas se manifestaron a favor de abrir el proceso de destitución y lograron contar con el apoyo de más de la mayoría de los diputados. Siete diputados demócratas novatos con carrera en seguridad nacional, de distritos indecisos, llamaron a Pelosi para decirle que publicarían un editorial en el Washington Post para llamar a que se abriera la investigación del proceso de destitución, según varias fuentes. Ella les agradeció y les dijo que tendría eco en la dirigencia.

"Todos pensábamos que era algo que estaba mal", dijo Gil Cisneros, diputado por California y uno de los autores del editorial a CNN. "Necesitábamos decir algo".

Raskin, quien fuera profesor de Derecho Constitucional y que había estado pidiendo que se iniciara el proceso de destitución desde hacía varios meses, dijo que el editorial fue "como cuando se rompe una presa".

"Podías sentir todo el impulso que venía en esta dirección", agregó.

El artículo se publicó el 23 de septiembre. Al día siguiente, Pelosi anunció que se abriría la investigación del proceso de destitución. Como no había visto la denuncia del informante, fue un salto de fe que se desarrollaría a lo largo de los siguientes 85 días.

La investigación que reveló una campaña generalizada

Por la tarde del 25 de septiembre, los demócratas y los republicanos de la Comisión de Inteligencia de la cámara baja se reunieron en una sala segura, en el sótano del recinto legislativo en el Capitolio, para leer la denuncia del informante.

El documento dio contexto a la transcripción de la llamada de Trump al presidente de Ucrania, misma que se publicó unas horas antes, y en él se acusaba a Trump de presionar a Ucrania para que interfiriera en las elecciones presidenciales de 2020 investigando a sus rivales políticos.

Fuentes que estaban presentes en la reunión dijeron que los legisladores quedaron en silencio, mientras procesaban lo leído.

"Podrías habernos derribado con una pluma mientras estábamos ahí sentados, leyendo", dijo Jim Himes, diputado demócrata por Connecticut y miembro de la comisión.

Sin embargo, el camino no carecería de riesgos. Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia y los líderes de la investigación se embarcarían en una pesquisa sin saber qué materiales podían obtener, dado el obstruccionismo previo de la presidencia, y se arriesgaban a que la investigación del proceso de destitución degenerara en una prolongada batalla jurídica con la Casa Blanca.

Pelosi les instruyó a Schiff y a los presidentes de las comisiones de Vigilancia y Asuntos Exteriores que dirigieran la investigación del proceso de destitución luego de que tres comisiones empezaran a definir los alcances de una investigación sobre Ucrania meses antes. No obstante, esta maniobra dejó fuera al grupo de investigadores de la Comisión de Justicia, que son los que tradicionalmente se encargan de estas actuaciones. Esto no sorprendió a casi nadie en el Capitolio, especialmente luego de la audiencia del 17 de septiembre en la que Corey Lewandowski hizo que la investigación del panel pareciera un espectáculo complementario aunque confirmó algunos de los hechos incriminadores en los que Trump estaba involucrado. En privado, algunos de los miembros de la Comisión de Justicia confiaban en que la investigación a puertas cerradas, a cargo de las tres comisiones, sería mucho más eficaz.

A lo largo de los siguientes dos meses, las comisiones que investigaban el caso Ucrania encontraron montones de materiales útiles e hicieron rendir declaración a 17 funcionarios, quienes detallaron la campaña de varios meses en Ucrania, ordenada por Trump y dirigida por Rudy Giuliani, su abogado personal.

La Comisión de Inteligencia tuvo su primer triunfo poco después, cuando su primer testigo compareció tras puertas cerradas.

Kurt Volker renunció a su cargo de enviado especial en Ucrania el 27 de septiembre, un día después de que se diera a conocer la denuncia del informante. Menos de una semana después, Volker compareció ante la Comisión de Inteligencia tras puertas cerradas, en una sala segura.

Volker les dio armas a los demócratas: mensajes de texto de Volker a Giuliani, a diplomáticos estadounidenses y a un colaborador de un político ucraniano que mostraban que Volker y el embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Gordon Sondland, habían exhortado a Ucrania a anunciar una investigación sobre las elecciones de 2016 y sobre Burisma, el gigante de la energía que había contratado a Hunter Biden. También mostraron que Bill Taylor, un diplomático estadounidense, había advertido gravemente que la ayuda de seguridad de Estados Unidos se estaba condicionando a la investigación, cosa que Taylor consideró "una locura".

Un demócrata dijo que la investigación "se habría arruinado" sin los mensajes de texto de Volker que, de acuerdo con el legislador, "apuntaban hacia Taylor y otros".

Los éxitos de los demócratas continuaron mientras los testigos desmentían a la presidencia y declaraban bajo citatorio. La primera fue Marie Yovanovitch, ex embajadora en Ucrania a la que habían retirado del cargo meses antes. Luego Taylor; luego el teniente coronel Alexander Vindman, quien había escuchado la llamada del 25 de julio entre Trump y Zelenski.

Los demócratas también buscaron documentos fuera del gobierno: emitieron órdenes a empresas telefónicas para conseguir los registros de llamadas de Giuliani y otros, aunque la decisión de incluir la lista de llamadas entre el diputado republicano Devin Nunes, de California, y un periodista conservador provocaron que los republicanos se quejaran de que la investigación se estaba usando para perjudicar a los oponentes políticos de los demócratas.

Cuando comenzaron las audiencias públicas, Taylor dejó caer una bomba en su argumento inicial: un miembro de su personal le habló sobre una llamada que había escuchado, en la que Trump le pidió a Sondland que le confirmara si Ucrania procedería con las investigaciones.

Ese empleado, David Holmes, compareció tras puertas cerradas dos días después y trajo consigo un testimonio que se volvería parte central del argumento de cierre de Schiff: que a Trump solo le importaba "lo grande" que le beneficiaba, como la investigación sobre los Biden.

"No vimos venir eso", dijo un tercer demócrata de la Comisión de Inteligencia.

'Estábamos por nuestra cuenta': Los republicanos en dificultades mientras se apilan las acusaciones

Mientras el escándalo de Ucrania energizaba a los diputados demócratas para que respaldaran el procedimiento de destitución, sus colegas republicanos quedaban desconcertados. Durante días, mientras la información sobre las presuntas malas conductas de la administración Trump se iban acumulando, los republicanos se quedaron faltos del bien más valioso de todos para contraatacar: información.

Las solicitudes a la Casa Blanca cayeron en oídos sordos, de acuerdo con fuentes que conocen de la situación. La dirigencia republicana, pese a que no dudaba en defender a Trump, se encontró sin respuestas firmes la mayoría de las veces.

"Parecía que estábamos por nuestra cuenta", dijo un diputado republicano a CNN. "En realidad era probablemente por unos cuantos días nada más, pero no teníamos respuestas y cada vez que volteábamos, teníamos cámaras en la cara".

Como sus colegas estaban en un atolladero y la Casa Blanca no respondía, McCarthy decidió emprender la ofensiva.

En su distrito —Bakersfield, California—, McCarthy paseaba a su perro y llamaba a los miembros de su dirigencia. Con la ayuda de un empleado de alto rango, empezó a redactar una carta dirigida a Pelosi en la que llamaba a que se suspendiera la investigación del proceso de destitución hasta que se hubieran respondido 10 preguntas procesales específicas. Para la mayoría de los interesados, la carta fue intrascendente, algo que Pelosi ignoró. Pero en opinión de McCarthy, marcó el tono para su dirigencia.

Como la Casa Blanca no respondía y los senadores republicanos evitaban las cámaras, los diputados republicanos empezaron a contraatacar y acusaron a los demócratas de llevar un proceso injusto.

"Vieron que los senadores medio desaparecieron. Vieron que la gente de la Casa Blanca desapareció", dijo McCarthy en entrevista con CNN. "Yo recurrí a un grupo de colegas que hemos pasado por esto antes… vamos a entrarle".

Los demócratas se burlaron de las quejas de los republicanos sobre el procedimiento diciendo que solo demostraban que no podían negar la sustancia. Pero en la dirigencia republicana tuvieron eco. Para los legisladores más caprichosos, fue un proceso que los puso totalmente en contra de la intentona demócrata.

La estrategia de McCarthy de centrarse en lo procesal también les dio a los diputados republicanos algo de qué hablar en televisión. Fue importante la sustancia de lo que dijeron, pero también el que estuvieran dispuestos a dar la cara. Steve Scalise, diputado por Louisiana y el segundo republicano de mayor rango en la cámara baja, hizo sus rondas en los noticieros dominicales. También empezó a pedirles a los miembros de la Comisión de Inteligencia que les informaran a los demás sobre el fondo de las declaraciones a puertas cerradas.

"Lo que quería hacer era darles a conocer los hechos a nuestros colegas lo más pronto posible para que todos pudieran mantenerse concentrados en lo que de verdad ocurrió", dijo Scalise a CNN.

Pero cuando los republicanos creían que estaban ganando tracción, el 17 de octubre, el jefe interino de despacho de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, reconoció en una conferencia de prensa en la Casa Blanca que hubo un quid pro quo, cosa que contradijo directamente lo que los republicanos habían reiterado desde hacía días.

Un demócrata que vio la conferencia de prensa, a un lado de algunos de los republicanos que estaban presentes en las instalaciones seguras de la Comisión de Inteligencia, dijo que Mulvaney dejó a algunos "maldiciendo" en voz baja. Otro dijo que los republicanos miraban impasibles a Mulvaney.

En las horas siguientes, los líderes de la bancada republicana en la Cámara de Representantes trabajaron para calmar a los diputados inquietos y para asegurarse de que Mulvaney se retractara de inmediato.

Poco después, McCarthy tomó la decisión clave de ampliar considerablemente las funciones del diputado Jim Jordan de Ohio, un feroz defensor de Trump al que no le faltaban los piques con McCarthy y los líderes republicanos en legislaturas anteriores. Jordan se sumó a la Comisión de Inteligencia para las audiencias públicas, en donde tuvo la función clave de combatir a los demócratas.

Para cuando el proceso de destitución iba a todo vapor, en noviembre, la maniobra había servido. Jordan, a quien Trump respeta y quiere profundamente, estaba dentro.

'El proceso importa': Por qué los republicanos moderados se opusieron al proceso de destitución

Aunque los demócratas reunieron pruebas incriminadoras y reiterativas en las deposiciones y las audiencias a puertas cerradas, en el bando republicano estaba pasando otra cosa. Sus argumentos procesales estaban teniendo efecto en los pocos republicanos que estaban pensando en deslindarse de Trump.

El grupo no era muy numeroso: varios republicanos consideraban que eran entre cinco y ocho legisladores, pero de hecho estaban preocupados por los actos de Trump.

Uno de ellos era el diputado Will Hurd, de un distrito indeciso de Texas, quien había anunciado que no buscaría la reelección y que había criticado duramente a Trump en varias ocasiones.

Un diputado republicano relató que estuvo muy atento a Hurd durante las actuaciones porque le preocupaba qué podría pasar. Pero a cada paso, ya sea cuando Schiff interrumpía los interrogatorios de los republicanos o cuando los abogados demócratas trataban de dirigir a los testigos hacia ciertas conclusiones, el legislador republicano notaba que Hurd se irritaba. Las filtraciones de las deposiciones a puertas cerradas y la protección manifiesta de los demócratas al denunciante —incluido el hecho de que el equipo de Schiff había tenido contacto con el denunciante— les caían muy mal a los republicanos que, de otra forma, habrían sido propensos a respaldar la campaña demócrata, según algunas fuentes.

Brian Fitzpatrick, diputado por Pennsylvania, hizo eco de esta idea. Fitzpatrick estaba más que dispuesto a rebelarse en contra de su partido. Tenía desacuerdos graves con Trump. Pero este ex agente del FBI estaba furioso por el procedimiento que los demócratas querían.

"Fue una acusación grave que se manejó de una forma fundamentalmente poco seria", dijo Fitzpatrick a CNN.

Una mañana, el diputado Seth Moulton, demócrata por Massachusetts, se acercó a McCarthy en el gimnasio del recinto legislativo.

"Ustedes son unos mentirosos", le dijo Moulton a McCarthy, para luego criticar a los republicanos por pelear contra la forma y no el fondo de las acusaciones. Moulton siguió diciéndole a McCarthy que los republicanos sabían que Trump estaba "violando la ley" en el tema de Ucrania.

McCarthy, bien consciente de la postura de sus colegas moderados justamente en el tema procesal, dice que sonrió. "Lo lamentarás al final porque verás que el procedimiento te derrotará", replicó McCarthy.

También ayudó que el dinero republicano empezara a fluir. Durante cinco días, en noviembre, la American Action Network gastó más de siete millones de dólares en una campaña publicitaria en internet y en televisión en 37 distritos, en gran medida para atacar a los demócratas de distritos en los que Trump había ganado en 2016.

"Eso les dio a entender a todos que la gente nos respalda", dijo un republicano.

'No fue irrelevante': El debate sobre los cargos para el juicio político

Para el Día de Acción de Gracias, parecía que todos tenían una opinión sobre cómo seguirle juicio político a Trump. Mary Gay Scanlon, diputada por Pennsylvania y vicepresidente de la Comisión de Justicia, dijo que hasta un compañero de la primaria le dio algunas sugerencias. Pero todos sabían quién tenía que tomar la decisión.

Mientras su dirigencia debatía, Pelosi tenía en mente tanto el peso de la Constitución como a un electorado clave: los demócratas moderados, quienes habían manifestado firmemente que querían dos cargos: abuso de poder y obstrucción al Congreso, ambos estrictamente centrados en el caso Ucrania.

"Como en cualquier empresa, no se te da crédito por tener una idea y no contársela a nadie", dijo Elissa Slotkin, diputada por Michigan, a CNN. "Entonces, comunicamos lo que pensamos que sería lo más útil".

El 4 de diciembre, Pelosi tuvo una junta inusual en miércoles con toda su dirigencia. Tres de sus cuatro subalternos principales —Steny Hoyer de Maryland, líder de la mayoría; Jim Clyburn de Carolina del Sur, coordinador de la bancada, y Jeffries, presidente de la directiva del partido— presentaron sus argumentos para que se incluyera la obstrucción a la administración de justicia en los cargos para el juicio político, de acuerdo con dos fuentes. Una de las opiniones era que el informe de Mueller detallaba las diversas instancias en las que Trump había obstruido a la justicia y si la cámara no actuaba, habría quien pensaría que los actos de Trump eran tolerables de alguna manera.

"Mi argumento fue que no debíamos permitir que los republicanos tildaran de irrelevante el informe de Mueller", dijo Hoyer a CNN. "No era irrelevante. Tuvo hallazgos serios, que el secretario de Justicia Barr distorsionó en un intento por evadir las consecuencias graves del informe de Mueller".

Al día siguiente, Pelosi anunció que la cámara redactaría los cargos. Horas después se desarrolló un debate en una reunión de los presidentes de las seis comisiones que investigaban a Trump, de acuerdo con las fuentes. Nadler y otros presidentes de comisiones estaban a favor de incluir el cargo de obstrucción a la justicia, pero Schiff y Richard Neal, diputado por Massachusetts y presidente de la Comisión Presupuestaria, apoyaron dos cargos: obstrucción al Congreso y abuso de poder.

Los moderados obtuvieron lo que querían: dos cargos.

El 12 de diciembre no hubo cubetas de pollo en la audiencia de la Comisión de Justicia. Nadler tenía el control firme. Al día siguiente, casi tres meses después de que Pelosi anunciara la investigación, el órgano votó a favor de aprobar los cargos para el juicio político en menos de ocho minutos.

Manu Raju y Lauren Fox, de CNN, contribuyeron con este reportaje.

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