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Nuestras Historias

De la Fuente: "Con EU tenemos muchos temas con los que no estaremos de acuerdo"

El embajador en Naciones Unidas dice que el país regirá su actuación en el Consejo de Seguridad bajo los principios de solución pacífica de los conflictos y autodeterminación de los pueblos.
lun 29 junio 2020 05:24 AM
Una vocación mediadora
Juan Ramón de la Fuente destacó que los principios de política exterior de México le han permitido, a lo largo de la historia, ser un mediador en conflictos.

México obtuvo un asiento en uno de los órganos más importantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Consejo de Seguridad, después de 10 años de su última aparición en este espacio. Para Juan Ramón de Fuente, el representante de México ante la ONU, esta elección representa un triunfo para la política exterior mexicana y su larga tradición diplomática y multilateral, así como para el papel de mediador que el país ha tenido en múltiples ocasiones. Sin embargo, es consciente de que la responsabilidad de participar en el organismo encargado de procurar la paz y la seguridad en el mundo puede traer riesgos.

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En entrevista con Expansión, el diplomático cuenta cuáles son los objetivos de México dentro del Consejo y la manera en qué tomará decisiones complicadas, aunque estas puedan contradecir los intereses de Estados Unidos, el principal socio comercial de México, sin que esto afecte la relación bilateral.

México, India, Noruega e Irlanda son elegidos para el Consejo de la ONU en 2021-2022

México fue elegido para ocupar un puesto en dos importantes órganos de Naciones Unidas, ¿qué significa eso para la política exterior mexicana?

Claro. Uno es el órgano donde se toman las grandes decisiones sobre los temas de paz y seguridad que es el Consejo de Seguridad. Hay 15 miembros, cinco permanente, 10 no permanentes y este año se eligieron cinco lugares y México tuvo, afortunadamente, un gran respaldo de 187 países, prácticamente la totalidad de los miembros de la ONU.

El otro es el Consejo Económico y Social que, en efecto, es muy importante. Ahí los temas son los temas que tienen que ver con el desarrollo sostenible que son muy importantes. En realidad, son complementarios porque muchos temas se relacionan, temas de seguridad y temas de desarrollo.

La posibilidad de estar en los dos órganos del sistema nos va a permitir tener también una mayor posibilidad de hacer interrelaciones, interconexiones porque ya la época en que los temas era uno y otro, y otro, como cosas independiente, pues la verdad eso ya está en la historia. El tema del agua es un tema de seguridad, el problema de los migrantes puede ser un problema de seguridad, el problema de salud como el que estamos viviendo, la pandemia de COVID-19, acaba siendo un tema de seguridad.

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Lo más importante es que hay un reconocimiento a México, hay confianza en México y que con esto la política exterior vuelve a darle a México una proyección internacional que creo que en estos momentos nos viene muy bien, independientemente de que asumir responsabilidades conlleva riesgos.

Los principios de la política exterior mexicana son la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de los conflictos, ¿cómo se llevan esos principios al Consejo de Seguridad de la ONU?

Pues vienen muy bien, los hicimos muy explícitos durante esta etapa de llamémosle de campaña, en realidad fue una promoción de la candidatura de México, y fue muy bien aceptado.

Yo creo que tienen una enorme vigencia. Nosotros estamos a favor de la igualdad jurídica de los Estados, el derecho a su autodeterminación. La verdad, es que es un tema fundamental porque en el multilateralismo, que es el ejercicio diplomáticos de las Naciones Unidas, todos los países cuentan igual, tienen el mismo voto. No todos tienen la misma fuerza, no todos tienen la misma presencia, pero sí tienen todos el mismo peso del voto.

La solución pacífica de las diferencias como principio de política exterior, históricamente nos ha dado y nos mantiene como un país con una buena capacidad de mediación. Somos mediadores naturales en muchos conflictos precisamente por eso, porque tenemos esa neutralidad que no significa indiferencia, que no significa pasividad.

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Al contrario, da garantía de que en un momento dado de polarización y encono un país como México puede ser un buen mediador y te reitero, históricamente así ha ocurrido. México ha tenido ese papel. En estos tiempos de polarización y divisiones, en lugar de ser algo que nos debilite, es algo que nos fortalece.

El hecho de que tenemos también dentro de nuestros principios constitucionales la defensa a los derechos humanos nos da un papel importante para los operativos de paz del propio sistema de Naciones Unidas en los que estamos participando cada vez de manera paulatina, pero creciente.

Entonces, creo que los principios constitucionales de la política exterior de México, además, son muy similares a los principios de la Carta de Naciones Unidas. Ahí se encuentra esta afinidad natural y yo creo que no es casual entonces que esos principios de nuestra política exterior sean reconocidos e inspiren confianza en una amplia mayoría de los países que conforman la ONU.

México ha sido un defensor histórico del derecho internacional. Ahí, otra vez, hemos sido claros, hemos sido consistentes, hay posiciones históricas de México que se van a seguir ratificando en el Consejo, que nos han dado un lugar en el mundo a los largo de los 75 años de existencia que lleva la ONU.

No estamos descubriendo el hilo negro, hay una tradición y no quiero dejar de mencionar eso. El reconocimiento a México es un reconocimiento también a la muy buena tradición diplomática que ha tenido a lo largo de su historia.

¿Temen que alguna posición de México en el Consejo de Seguridad, que sea contraria a Estados Unidos, pueda dificultar la relación bilateral entre ambos países?

Pues esperemos que no porque también aquí en la ONU, hemos procurado con Estados Unidos, en particular, y con Canadá, nuestros principales socios comerciales y ahora, en vísperas de que se eche a andar el nuevo tratado (T-MEC) tenemos muchos puntos de acuerdo, pero también tenemos muchos temas en los que no vamos a estar de acuerdo y aceptar que hay márgenes y que esto no significa que tengamos que entrar en una confrontación directa.

Los márgenes están dados precisamente para que la negociación diplomática pueda remplazar a las sanciones, los castigos y las rupturas. Ese es el ánimo, está muy hablado, yo creo que hay una actitud razonablemente reciproca al respecto y esos son los temas que a veces nos ponen a prueba: qué capacidad tenemos para poder mantener una posición distinta, sobre algún conflicto en particular, sin que esto necesariamente desborde en otro conflicto de la relación bilateral.

Yo pienso que el multilateralismo, que es lo que se hace en la ONU, debe fortalecer las relaciones bilaterales, no lo opuesto, pero en la practica creo que va a ser necesariamente tratar estos temas potencialmente conflictivos con mucha sensibilidad, con cautela, con cuidado y tratando de evitar esas cuatelas excesivas, pero si no hay posibilidades de llegar a acuerdos, habrá que ejercer el voto y lo haremos honrando la autodeterminación de México por encima de cualquier otro interés.

Un tema que a México le duele es el tráfico ilegal de armas. México lo ha tratado en su relación con Estados Unidos. ¿Piensan tratarlo al interior del consejo?

Sí queremos tratarlo, no es fácil, son temas que generan reacciones inmediatas y qué pueden suscitar o inducir que alguno de los países con derechos de veto lo veten, pero desde luego México ha sostenido en distintos foros que a este tema no se le puede seguir dando vueltas.

El tráfico de armas ligeras y pequeñas, que son los términos que se usan para diferenciarlos de las armas nucleares, pues es algo que Naciones Unidas tiene que revisar. En este momento los tratados existentes no le dan al sistema de de Naciones Unidas suficientes agarraderas para poder intervenir, para establecer compromisos más reales.

Para México es un tema fundamental. Va a ser muy difícil que nosotros mismos como países podamos erradicar la violencia mientras tengamos ese tráfico de armas tan grande, que no solo es un proceso que ha llenado de armas ilegales nuestro país, sino es un proceso que sigue vigente.

Es muy sencillo, para que haya violencia necesita haber herramientas para que esa violencia se ejecute. No es que vayamos a acabar con la violencia solo tratando de atajar ese contrabando, pero si metemos orden a ese tráfico ilegal, ciertamente es uno de los elementos indispensables para la pacificación del país. Es un tema de México y lo sabe nuestro vecino, y lo sabe la comunidad internacional, porque lo hemos hecho explícito en los foros

El tema de Venezuela ya ha llegado antes al Consejo de Seguridad de la ONU, si llega de nuevo durante el bienio de México, ¿qué posición está listo para adoptar México?

La misma que hemos mantenido. Es refrendar en los hechos el derechos a la autordeterminación y por supuesto, ayudar a que no haya una confrontación violenta, para que la solución sea pacífica y acordada por las partes con el mecanismo que ellos decidan.

Es un poco la posición que mantuvimos en el Mecanismo de Montevideo a principios del año pasado. No es muy diferente al punto de vista que han sostenido algunos países de la Unión Europea. Creo que la posición de México frente a una posición que tuviera en un momento dado tener que dirimirse con un proceso negociado, no violento, si México puede ayudar a mediar ese proceso, ahí estaremos y haremos todo lo que esté a nuestra alcance para que en ese, y en cualquier otro país de la región, no haya intentos de encontrar soluciones, que no lo son casi nunca, por la vía no pacífica que es la vía militar.

Entonces, nos vamos a mantener en esos principios y vamos a ver si el tema vuelve a llegar y en qué términos llega y también habrá que piensan los otros países dentro y fuera del Consejo. Yo ya tuve la oportunidad de participar en una discusión sobre el tema de Venezuela en alguna sesión del consejo, no como miembro del Consejo, sino en la discusión abierta, y este fue el punto de vista que mantuvimos, y creo que contribuyo a bajar la tensión.

En estos conflictos el problema es que cuando no están resueltos, la tensión crece y el hilo se estira mucho y ahí siempre existe el riesgo de que haya un rompimiento. Esperemos que no, pero estamos preparados para ese y para cualquier otro tema que surja.

México no llegó a este asiento solo en representación de sí mismo, sino representando a todos los países de América Latina y el Caribe, ¿qué temas le duelen a la región y son importantes que se lleven al Consejo de Seguridad?

Ojalá no se lleve ninguno, porque eso quiere decir que la región esta tranquila. Mi aspiración es que ojalá no llegue el tema de la región al consejo, pero evidentemente vivimos en una región con tensiones y diferencias. Algo que me parece muy interesante destacar es parte del proceso que se dio para que fuéramos electos empezó justamente cuando trabajamos con el grupo de América Latina y el Caribe nuestra candidatura y logramos que hubiera un respaldo absoluto a pesar de nuestras diferencias.

Con un solo país que se hubiera opuesto a la candidatura de México no hubiéramos tenido el endoso que significó la mitad de la elección. Esto nos permitió llegar en una papeleta limpia, no había nadie más de América Latina y el Caribe compitiendo y entonces fue de alguna manera más sencillo convocar al resto de los Estados para que nos apoyaron. El respaldo de América Latina y el Caribe se dio en medio de las diferencias que tenemos con el Grupo de Lima, con las tensiones en Bolivia, con las diferencias muy marcadas en algunos puntos con Brasil.

Y sin embargo logramos, y esa es parte de la fortaleza del multilateralismo, que a pesar de esas tensiones y esas diferencias que son reales, que no se trata de simular o de negar, fue posible construir una candidatura unánime.

Porque el multiletaralismo te da esa oportunidad, te permite estar de acuerdo en que hay puntos de vista en los que no hay acuerdo, como hay otros en los que sí puede haber acuerdo, entonces no te detienes, no te atoras, en la relación bilateral cuando llegan a un punto de desacuerdo, muchas veces eso te frena, hasta aquí llegaste. Pero en el esquema multilateral, porque este tema te puede detener, pero abres otros y logras acuerdos y te mueves en un sentido a veces paralelo, a veces complementario y a veces totalmente independiente.

Queremos mantener este gran consenso con América Latina y el Caribe, pues las tensiones ahí están, no se han resuelto, pero hay que estar preparados y pongo otra vez por delante la posibilidad mediadora de México, si hay necesidad, por supuesto es una de las herramientas de las que habremos de hacer uso y vamos a ver que otros temas puede llegar a concertar.

Hay un elemento también de incertidumbre que algunos temas son previsibles y otros no. Por ejemplo, vamos a ver qué pasa en las elecciones en este país, en Estados Unidos, en noviembre, que por supuesto, influyen muchísimo en la ONU, en América Latina y en el resto del mundo. Son las cosas que son un poco impredecibles, pero estamos preparados.

Volviendo a la región, el compromiso que tenemos con ellos es tener una interacción y muy intensa. Y de manera mensual, hemos acordado, México estará informando mensualmente al Grulac, así se conoce, sobre todos los temas del Consejo, y si llega a salir un tema de la región, intercambio será más intenso.

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