"Estamos adoptando un nuevo enfoque para la migración regional. Eso incluye trabajar con otros gobiernos de la región, incluidos México y los países de Centroamérica, para abordar las desgarradoras razones por las que las personas están arriesgando sus vidas y seguridad para llegar a los Estados Unidos cualquier costo", sostuvo Blinken.
"Es peligroso para ellos y va en contra de nuestras leyes. Para cualquiera que esté pensando en emprender ese viaje, nuestro mensaje es: no lo hagas. La frontera está cerrada a la migración irregular", agregó el funcionario.
En las últimas semanas, el número de detenciones en la frontera México-Estados Unidos ha aumentado drásticamente, mientras los centroamericanos huyen de la peor crisis humanitaria en una generación provocada por dos devastadores huracanes en noviembre de 2020 y la pandemia de COVID-19, que han cuadriplicado el hambre en la región.
En una reunión con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, los dos cancilleres discutieron sobre la cooperación de ambos países en materia migratoria, incluido el fin de los Protocolos de Protección al Migrante (MPP), una política implementada por el gobierno del ex presidente Donald Trump que obligaba a miles a esperar en México por el inicio de sus audiencias migratorias. El programa era conocido como Permanecer en México.
Según los defensores de los derechos de los migrantes, este programa puso en riesgo físico a las personas que huyen de la violencia y viola el derecho internacional de asilo.
"El presidente Biden está comprometido a reformar nuestro sistema de inmigración y garantizar un procesamiento seguro, ordenador y humano en nuestra frontera. Esos cambios tomarán tiempo", dijo el jefe de la diplomacia estadounidense.