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Biden reforma el sistema migratorio de EU, pero no abre las puertas a todos

En un mes, el presidente estadounidense ha deshecho muchas de las acciones ejecutivas de su predecesor que limitaban la inmigración, como la construcción de un muro en la frontera sur.
mar 23 febrero 2021 05:04 AM
Críticas
El presidente Biden ha sido criticado por lo detener las deportaciones de inmigrantes-

25 migrantes, que entraron el viernes 19 de febrero a Estados Unidos en el puerto de entrada de San Isidro, California, fueron los primeros beneficiarios del fin del programa (MPP), la acción más reciente del gobierno de Joe Biden para revertir las políticas antiinmigración de su predecesor, el republicano Donald Trump.

Muchos inmigrantes llevan meses esperando una cita ante la corte en Matamoros, Tamaulipas, una peligrosa ciudad del norte de México. Miraban con incertidumbre cómo una web creada para recabar sus datos permanecía inactiva durante horas.

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El sitio en internet, gestionado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), se encontraba sin operar en las primeras horas de la fecha indicada por el gobierno de Estados Unidos para reabrir los procesos que están acumulados desde hace meses e incluso años.

Los primeros migrantes cruzan la frontera con EU gracias a la política de Biden

Pese a los problemas iniciales, horas después empezó a funcionar con normalidad.

A esa incertidumbre inicial, se le sumó un revés este lunes. Estados Unidos canceló los planes de traer a Texas a solicitantes de asilo a través de dos puertos de entrada, frustrando las esperanzas de cientos de migrantes que han estado esperando durante meses en México bajo las políticas de la era del ex presidente Trump, que Joe Biden prometió relajar.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo en un comunicado que "dadas las consideraciones operativas actuales", ya no podía decir cuándo comenzaría a traer migrantes a trav és de los puertos de Brownsville y El Paso, Texas.

Un funcionario de la ONU dijo el lunes que la organización ha registrado a más de 7,700 migrantes con casos activos desde el viernes, pero menos de la mitad han sido notificados de la hora de una cita para llegar a la frontera entre Estados Unidos y México.

El funcionario dijo que los solicitantes de asilo en el campamento de Matamoros podrían ser procesados en los próximos días.

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Así se han desarrollado las primeras políticas de la presidencia de Biden, entre la ilusión y la incertidumbre. Y es que aunque el gobierno de Biden no tiene una línea dura contra la inmigración como la de Trump, ha dejado claro que esto tampoco una política de apertura de las fronteras, como aseg uraban los políticos republicanos.

Estas son otras políticas en materia de migración que han marcado el primer mes de Joe Biden en la Casa Blanca.

La ilusión de una reforma migratoria

El primer día de su presidencia, el 20 de enero, el presidente Biden presentó una iniciativa de reforma migratoria, para cumplir su promesa de regularizar la situación de 11 millones de inmigrantes indocumentados que están en Estados Unidos.

El jueves 18 de febrero, la reforma fue presentada por la mayoría demócrata ante la Cámara de representantes para iniciar su discusión. El proyecto de ley es impulsado por el senador demócrata de origen cubano Bob Menéndez y la legisladora Linda Sánchez, de raíces mexicanas.

"Me comprometo a trabajar con los líderes de la Cámara Baja y el Senado para corregir las negligencias de la Administración anterior y devolver la justicia, la humanidad y el orden a nuestro sistema migratorio", dijo Biden en un comunicado.

Ese proyecto, titulado Ley de Ciudadanía Estadounidense de 2021, es "un primer paso importante para establecer políticas migratorias que unan a las familias, hagan crecer y mejoren la economía y garanticen la seguridad" del país, aseguró el presidente.

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La ambiciosa propuesta prevé un proceso de ocho años para que los 11 millones de indocumentados del país puedan lograr la ciudadanía, además de otorgar una residencia legal inmediata para los inmigrantes sin papeles que llegaron al país de niños, conocidos como dreamers los beneficiarios del TPS y los trabajadores agrícolas.

Este es el intento más ambicioso de impulsar una reforma migratoria desde 2013, cuando el proyecto de ley espoleado por el entonces presidente Barack Obama (2009-2017), con Biden como vicepresidente, naufragó en la Cámara de Representantes pese a haber conseguido la aprobación del Senado.

Biden lo tendrá complicado para lograr que el Congreso apruebe esta vez su propuesta, dado que los demócratas cuentan con mayorías muy estrechas en ambas cámaras y tendrían que convencer a al menos diez republicanos en el Senado para que el proyecto se convierta en ley.

Adiós al muro

Una semana antes, Biden anunció la terminación de la declaratoria de emergencia nacional en la frontera sur que el gobierno de su predecesor, había firmado en 2019 para poder financiar la construcción de un muro fronterizo.

He determinado que la declaración de la emergencia nacional en nuestra frontera no estaba justificada. También he anunciado que será política de mi administración que no se desvíen más dólares de los contribuyentes estadounidense para construir un muro fronterizo”, indicó Biden en una carta enviada a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

El presidente también señaló que se llevará a cabo una revisión cuidadosa de todos los recursos que fueron asignados o reasignados pata la construcción de la barrera fronteriza.

El gesto fue bien recibido por el gobierno de México. El presidente Andrés Manuel López Obrador calificó la decisión de “un hecho histórico”.


"Estamos muy de acuerdo en que se cancele la construcción del muro, este es un tema que celebramos porque el muro se ha venido construyendo desde hace algún tiempo", afirmó el presidente mexicano en una de sus conferencias de prensa matutinas.

Si bien Biden no planea derribar la parte de muro ya construida, que se extiende por 727 kilómetros de la zona limítrofe, sí ordenó que dejen de destinarse recursos para este fin.

Sin embargo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) señaló en enero que tiene fondos para completar otros 480 kilómetros de muro y que planeaba adjudicar contratos antes de que Biden llegara al poder.

Esto podría complicar los esfuerzos del demócrata para frenar el proyecto, pues esto solo sería posible hasta que se agotaran los fondos ya comprometidos.

Más solicitudes de refugio

Bajo la presidencia de Biden, aumentará hasta 125,000 la cuota anual de refugiados que el país admite, después de que durante el mandato de su antecesor, Donald Trump, ese cupo alcanzará mínimos.

"Hoy (el 4 de febrero) voy a aprobar una orden ejecutiva para comenzar el duro trabajo de restaurar nuestro programa de admisiones de refugiados para contribuir a responder a una necesidad global sin precedentes", dijo Biden en un discurso sobre política exterior en el Departamento de Estado.

¿Y las deportaciones?

Biden firmó en su primer día en la Casa Blanca una moratoria sobre la deportación de inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos antes del 1 de noviembre de 2020.

El ministro de Justicia de Texas, Ken Paxton, apeló de inmediato a los tribunales.

Un tribunal federal de Estados Unidos bloqueó el 26 de enero la decisión del gobierno de Joe Biden de congelar las deportaciones de inmigrantes ilegales durante 100 días.

Solicitado con urgencia por las autoridades republicanas de Texas, el juez Drew Tipton decidió suspender temporalmente la medida hasta que se realice un examen de fondo del caso. "Texas ha demostrado que tiene posibilidades de éxito", dijo.

Paxton acogió con satisfacción una decisión judicial "que prioriza el respeto a la ley y la seguridad de los ciudadanos".

Pero la poderosa organización de derechos civiles ACLU lo acusó de "querer evitar que el gobierno de Biden pase página" a las "políticas migratorias desastrosas" llevadas a cabo, según ésta, por su predecesor Donald Trump.

La presión para mantener a raya a los migrantes sigue

Aunque Biden ha implementado una política mucho más comprensiva sobre la inmigración, es muy probable que mantenga la presión sobre México y los países del Triángulo Norte —Guatemala, El Salvador y Honduras— para detener la migración antes de llegar a la frontera con Estados Unidos.

Bajo la administración de Biden, es probable que continúe la misma estrategia general, al menos en el corto plazo, según seis fuentes estadounidenses y mexicanas con conocimiento de conversaciones diplomáticas.

El nuevo gobierno ha alentado a México y Guatemala a mantener el control fronterizo en sus países para frenar la migración hacia el norte, según dos funcionarios mexicanos y un funcionario estadounidense, que hablaron bajo condición de anonimato con la agencia Reuters.

Diplomáticos y expertos en temas migratorios dijeron a Reuters que sería políticamente conveniente para el gobierno de Biden evitar que los solicitantes de asilo y otros migrantes lleguen en masa a la frontera sur del país, especialmente cuando México y Estados Unidos están fuertemente afectados por el coronavirus y buscando contener su propagación.

La administración Biden no ha respaldado específicamente la acción militarizada para contener la migración y ha prometido tratar a los migrantes con dignidad.

"Quieren que los países involucrados tengan apropiados controles fronterizos", dijo un ex funcionario estadounidense familiarizado con el asunto, quien también habló bajo anonimato. "Eso no significa que retengan a todo el mundo y hagan retroceder a los migrantes. Ese no es el objetivo aquí", agregó.

Un funcionario de la Casa Blanca dijo el 10 de febrero que Estados Unidos rechazará a la mayoría de los migrantes atrapados en su frontera con México bajo una política de la era Trump destinada a limitar la propagación del coronavirus y buscará darle tiempo al nuevo gobierno para implementar sistemas de procesamiento de asilo "humanos".

"Ahora no es el momento de venir", dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, durante una rueda de prensa. "La gran mayoría de la gente será rechazada”.

Con información de AFP, EFE y Reuters

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