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Líbano conmemora con indignación el primer aniversario de la explosión en Beirut

El siniestro en el puerto de la capital libanesa destrozó barrios enteros de la ciudad y dejó 214 muertos y más de 6,000 heridos, sin que haya hasta el momento responsables detenidos.
mié 04 agosto 2021 10:18 AM
Miles de personas se concentran en frente de la estatua al inmigrante en Beirut, Líbano.
Los manifestantes reclaman justicia por la explosión en el puerto de Beirut de julio de 2020 que dejó más de 200 muertos.

Líbano marca este miércoles el primer año desde la gigantesca explosión que hizo estragos en la capital, con una mezcla de dolor por la pérdida de vidas e ira por la impunidad que rodea a su peor desastre en tiempos de paz.

La tarde del 4 de agosto de 2020 estalló una carga de fertilizante de nitrato de amonio mal almacenado en el puerto de Beirut y dejó gran parte de la ciudad como una zona de guerra.

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Al menos 214 personas murieron en la tragedia, una de las mayores explosiones no nucleares de la historia, que destruyó barrios enteros de la capital libanesa. Trabajadores portuarios quedaron sepultados bajo silos de granos destruidos, mientras los bomberos que combatían un incendio ocurrido antes de la explosión fallecieron pulverizados.

Así fue el gran incendio en Beirut, semanas después de la devastadora explosión
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Transeúntes murieron aplastados y personas que resultaron laceradas con los trozos de vidrio disparados por el impacto murieron desangradas en sus casas.

Familiares de las víctimas y sobrevivientes organizaron vigilias, oraciones, ceremonias y marchas para honrar a quienes murieron en la explosión, cuyas ondas expansivas se sintieron hasta en Chipre.

Miles de personas se congregaron en la sede de la Brigada de Bomberos de Beirut para iniciar una de las tres marchas que esta tarde confluirán en el puerto de la capital, donde se produjo el accidente en el que fallecieron más de 200 personas, diez de las cuales eran bomberos.

"La primera petición es justicia. Queremos justicia para que se calmen los corazones de estas familias (de las víctimas). La segunda, que Dios alivie al Líbano, porque ya se ha agotado mucho", dijo a la agencia EFE Soha Ashe, una de las manifestantes.

Con tristeza y portando fotos de las víctimas de la explosión, los manifestantes arrancaron a caminar con un gran aplauso espontáneo, que fue acompañado con gritos de "¡Revolución!".

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Los participantes también alzaron banderas libanesas y numerosas pancartas reclamando justicia y pidiendo rendición de cuentas a los políticos, que en algunos casos fueron informados del almacenamiento de cientos de toneladas de nitrato de amonio que provocó la devastadora explosión.

"Juzguen a aquéllos que introdujeron el nitrato en Líbano" o "La Constitución tiene que ser implementada y todo el mundo es igual ante la Ley", fueron algunas de las pancartas más visibles durante la marcha que se inició en la sede de Bomberos.

El daño sigue siendo visible en gran parte de Beirut. El puerto se asemeja a un lugar bombardeado, con sus imponentes silos de grano sin reparar. Una enorme pancarta en un edificio con vista al puerto reza: "Rehenes de un Estado asesino".

Una “vergonzosa” obstrucción

También se alzaron fotos de líderes políticos como el presidente Michel Aoun o el líder del grupo chií Hizbulá, Hasán Nasralá, donde se podía leer la palabra "Buscado".

La investigación del suceso se está estancanda debido a que se han denegado las solicitudes para interrogar a políticos de alto rango y ex funcionarios.

La impopular clase política ha utilizado su inmunidad para evitar acusaciones en su contra, y ha hecho todo lo posible para impedir el trabajo del principal juez que investiga el desastre.

Amnistía Internacional acusó a las autoridades libanesas de una "vergonzosa" obstrucción de la justicia y Human Rights Watch dijo que había cometido "negligencia criminal".

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Informes de inteligencia libaneses y extranjeros, a los que la agencia AFP tuvo acceso, revelan que cientos de toneladas de nitrato de amonio fueron almacenados en las mismas bodegas que toneladas de fuegos artificiales y cuerdas de mecha, entre otros materiales peligrosos.

Estos documentos sugieren que el fuego comenzó a raíz de una obras de soldadura en el sitio.

Sin embargo, no se han realizado investigaciones en profundidad para verificar esas versiones y aclarar cómo llegaron esos materiales a los almacenes y por qué permanecieron en el lugar durante años.

Familiares de las víctimas llamaron el lunes a las autoridades a levantar la inmunidad en el caso, y advirtieron que están dispuestos a "quebrar huesos" en las próximas protestas.

"Se acabaron las manifestaciones rutinarias y pacíficas, cuidado con nuestra ira", advirtió Ibrahim Hoteit, un portavoz de las familias.

El dispositivo de seguridad, sin embargo, fue más reducido de lo esperado para custodiar la multitudinaria marcha.

La marcha, de decenas de miles de personas, se detuvo frente a la Estatua del Emigrante, frente a las ruinas de los silos que almacenaban el cargamento de nitrato de amonio, mientras que las otras manifestaciones tomaron rutas distintas antes de llegar al punto de confluencia.

Uno de los manifestantes, Munir Rabne, dijo a la agencia EFE desde la marcha que no conoció a ninguna de las víctimas de la explosión, pero que salió a la calle porque considera que "todos los libaneses" son "mártires en vida".

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"He salido con una sola petición: queremos justicia por el derecho de los mártires que nos dejaron para que puedan descansar en paz", agregó.

Líbano no tiene aún gobierno

En paralelo, legisladores libaneses no se han puesto de acuerdo sobre la formación de un gobierno, lo que ha provocado una situación de vacío de poder.

Francia, ex potencia colonial en Líbano y fuente de ayuda para el país, urgió tener un gobierno instalado para mediados de septiembre.

Pese a la falta de acuerdo sobre el gobierno, París buscará recaudar 350 millones de dólares en ayuda humanitaria de emergencia para Líbano en una reunión de donantes apoyada por la ONU este miércoles.

El presidente francés Emmanuel Macron anunció este miércoles que su país aportará en 12 meses unos 100 millones de euros (120 millones de dólares) y enviará este mes de agosto 500,000 dosis de vacuna contra el COVID-19.

Macron, quien ha liderado la presión occidental para reformar el Líbano, dijo que sus líderes le deben al pueblo la verdad, al tiempo que criticó de nuevo a la élite gobernante por no hacer frente a la crisis económica.

"Los dirigentes libaneses están obligados ante su población a proporcionar verdad y transparencia" sobre aquella catástrofe, dijo Macron. El presidente francés los responsabilizó por la incapacidad de formar un gobierno en Líbano, "una falta histórica y moral", opinó.

Por su parte, el papa Francisco hizo un llamado este miércoles a la comunidad internacional "para pedir que ayude a Líbano a emprender un camino de resurrección, con gestos concretos, no solo con palabras", durante su primera audiencia general tras su operación a inicios de julio.

El caos en Líbano comenzó antes de la explosión, con un país en bancarrota que bloqueó los ahorros de la población en los bancos mientras la moneda local se hundió en el mercado negro.

El país sufre escasez de medicamentos, combustible y agua potable, unas dificultades que agravan el trauma nacional por la explosión y golpean a su sector de salud, sacudido por una nueva ola de contagios de COVID-19.

Con información de AFP, EFE y Reuters

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