Estas medidas fueron consideradas un "castigo" por los responsables sudafricanos.
Este lunes, Japón anunció que cierra sus fronteras a la entrada de visitantes del exterior, apenas tres semanas después de haber flexibilizado algunas restricciones. También Israel, con un caso ya confirmado en el país, prohibió la entrada a su territorio de ciudadanos extranjeros.
Y en Australia, el gobierno suspendió sus planes de reabrir sus fronteras a ciertos trabajadores y estudiantes.
"Con la variante ómicron detectada en varias regiones del mundo, aplicar restricciones de viaje para África es un ataque a la solidaridad global", declaró el director para África de la OMS, Matshidiso Moeti.
Síntomas leves
Días después de que los científicos de Sudáfrica anunciaran el descubrimiento de esta nueva variante, con más mutaciones que las anteriores detectadas del coronavirus, el hospital Bambino Gesu de Roma logró la primera "imagen" de ómicron y confirmó que efectivamente tiene más mutaciones que la delta, pero eso no significa que sea más peligrosa, según los investigadores.
Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica Sudafricana, dijo a AFP que vio a 30 pacientes en los últimos 10 días que dieron positivo al COVID-19 y se recuperaron sin hospitalización. Su principal síntoma fue el cansancio.
Varios países ya habían reforzado las restricciones anticovid, incluso reimpuesto confinamientos, como Austria y Holanda, donde se produjeron protestas, algunas de las cuales derivaron en violentos enfrentamientos.
En Reino Unido, el martes entran en vigor nuevas reglas sanitarias, incluyendo el uso de mascarillas en comercios y transporte público, así como más restricciones a los pasajeros llegados del exterior.