El barril de Brent del mar del Norte cerró en 92.69 dólares, con un aumento de más de 8% en la sesión y de 27.9% en la semana, mientras que el WTI terminó en 90.90 dólares, tras subir más de 12% en el día y 35.6% en la semana, su mayor incremento semanal desde 1983, de acuerdo con datos citados por AFP. En apenas unos días, los precios del petróleo se han encarecido en más de 20 dólares por barril.
El repunte responde principalmente a las interrupciones en el suministro de crudo derivadas de la guerra en la región. El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, permanece bloqueado por el conflicto.
Analistas de JPMorgan señalaron que el mercado ha pasado de evaluar únicamente riesgos geopolíticos a incorporar “perturbaciones operativas tangibles” en el suministro energético.
Algunos productores del Golfo ya han comenzado a reducir su actividad. Irak recortó alrededor de 1.5 millones de barriles diarios de suministro, mientras que Kuwait enfrenta límites de almacenamiento al no poder exportar su crudo, lo que ha obligado a cerrar parte de su capacidad de refinación destinada a exportaciones.
De acuerdo con Monex, los futuros del Brent y del WTI se ubican alrededor de 93.3 y 91.5 dólares por barril, niveles no vistos desde 2022. Si el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolonga, los precios podrían superar los 100 dólares por barril, e incluso alcanzar 150 dólares, como advirtió el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi.
En México, el impacto también se refleja en el mercado petrolero local. Hasta el 5 de marzo, la mezcla mexicana de exportación cotizaba en 75.24 dólares por barril, con un aumento de 18.56%, en línea con el repunte internacional del crudo.
Bolsas retroceden
El repunte del petróleo y el aumento de la incertidumbre geopolítica golpearon a los mercados accionarios. En Estados Unidos, la Bolsa de Nueva York cerró con pérdidas, también afectada por un dato negativo de empleo.
El Dow Jones retrocedió 0.95%, el Nasdaq cayó 1.59% y el S&P 500 perdió 1.33%, de acuerdo con AFP.
En México, el S&P/BMV IPC cerró en 67,326 puntos, con una caída de 1.54%, reflejando la cautela de los inversionistas ante el posible impacto inflacionario del encarecimiento del crudo y el deterioro del entorno geopolítico.