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Japón está por alcanzar un nuevo mínimo histórico de nacimientos, ¿por qué?

Las autoridades estiman que menos japoneses nacerán en 2022 en comparación con el año pasado, lo que pone al país en una “situación crítica”.
jue 01 diciembre 2022 05:03 AM
Una madre asiática carga a su bebé niña en una montaña.
El número de nacimientos en Japón han diminuido desde 1973, cuando se alcanzó un pico de casi 2.1 millones de bebés.

El número de nacimientos registrados en Japón en lo que va de 2022 es menor al del mismo periodo del año pasado. Esto pone al país asiático en una “situación crítica”, señaló un vocero del gobierno.

De enero a septiembre de este año, han nacido 599,636 niños en Japón, una cantidad 4.9% menor que a la obtenida en el mismo periodo de 2021, dijo el jefe del gabinete de Seguridad Hirozazu Matsuno. Estas cifras apuntan a que el número total de nacimientos en 2022 será menor a los 811,000 bebés que nacieron en 2021, lo que ya había marcado un mínimo histórico.

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“El ritmo es incluso más lento que el año pasado... Entiendo que es una situación crítica”, dijo Matsuno.

El número de nacimientos en Japón han diminuido desde 1973, cuando se alcanzó un pico de casi 2.1 millones de bebés. Está proyectado que esta cifra caiga hasta los 740,000 en 2040, pero la caída está siendo mayor a la proyectada.

La población de Japón en más de 125 millones de personas, pero está en declive desde hace 14 años. Está proyectado que caiga a 85.7 millones de 2060.

Además, la población japonesa cada vez es más vieja, pues casi 30% de los habitantes del país son mayores de 65 años.

 

¿Por qué nacen cada vez menos bebés en Japón?

Las autoridades japonesas atribuyen el decrecimiento de los nacimientos a que cada vez más personas están evitando el matrimonio y el embarazo debido a la incertidumbre sobre el futuro.

“El número de nacimientos continuará disminuyendo en el largo plazo” si más gente joven no puede casarse o decide no hacerlo, dijo analista en jefe del Japan Research Institute al diario The Asahi Shimbun.

Por esta razón, los esfuerzos del gobierno japonés se han concentrado en implementar políticas públicas para impulsar los matrimonios y los nacimientos. Pero los esfuerzos para aumentar en número de bebés ha visto un impacto limitado a pesar del pago de subsidios por embarazo, nacimientos y cuidado de los infantes.

“No es sobre la falta de sexo”, dijo Jennifer Robertson, profesor emérita de Antropología e Historia del Arte de la Universidad de Michigan a The Washington Post. “ Es toda la infraestructura que se dedica al mantenimiento saludable de un hogar multigeneracional”.

Los hombres japoneses tienen problemas para obtener buenos trabajos, por lo que posponen el matrimonio. Además, las personas en Japón no suelen tener hijos fuera del matrimonio.

Por otra parte, la proporción de mujeres que han recibido educación superior ha aumentado en el último medio siglo, así como la tasa de empleo. Las guarderías accesibles son difíciles de encontrar, dijo Robertson al Post. La sociedad japonesa, de una tradición altamente patriarcal, espera que las mujeres se hagan cargo de las tareas domésticas y las labores de crianza, por lo que muchas de ellas están optando por sus carreras en lugar de la maternidad.

 

“El Estado es muy conservador y quiere mantener la heteronormatividad del matrimonio y este sistema binario rosa y azul de la división sexual y de género del trabajo”, explicó Robertson al periódico estadounidense. “Hasta que eso cambie, van a sufrir el enorme gasto de mantener una población anciana”.

Japón no está solo

Japón no es el único país que están disminuyendo las tasas de nacimiento. En 2020, Taiwán tuvo la tasa de fertilidad más baja del mundo, con un estimado de 1.07 hijos por cada mujer. Varios países europeos, como Italia y Hungría, tienen tasas de fertilidad menores a las de Japón (1.3 hijos por cada mujer).

La pandemia de covid-19 generó mayor inseguridad económica, lo que tuvo un efecto negativo en el nacimiento de bebés, de acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF). Por ejemplo, en Estados Unidos nacieron 300,000 bebés menos de los esperados en 2020 gracias a este fenómeno.

Australia reportó en 2020 su primera caída en la población desde la Primera Guerra Mundial debido a sus estrictas medidas de control de las fronteras por la pandemia.

China, donde las tasas de nacimientos también caen, anunció el año pasado que permitirá a las parejas tener hasta tres hijos, un paso más para destruir su política del hijo único.

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