Los submarinos o sumergibles tienen formas esféricas, porque esta forma geométrica es más resistente a las presiones aplastantes. En lugar de operar en una atmósfera respirable de 1 bar, el Titán tendría que soportar 370 bares de presión en el agua de mar en la profundidad del Titanic. Cualquier defecto en el casco podría resultar en una implosión instantánea, indica el artículo de The Conversation.
El material del casco no podía soportar
En este caso, el material y la forma son cruciales dadas las presiones a las que se pretendía sumergir el Titán. En la industria, se suelen ocupar cascos fabricados con puro metal, como el acero. Pero el Titán estaba hecho con fibra de carbono y titanio.
Por lo complicado del diseño y la evaluación estructural que supone el uso de estos materiales, había un sistema de monitoreo de salud del casco. Pero Lochridge había advertido que este no servía de mucho, pues al ser un análisis acústico, solo alertaría a las personas sobre problemas inminentes: “a menudo milisegundos antes de una implosión”.
Además, Roger García, director de operaciones de la base subacuática Aquarius en Florida, también indicó que el "lento y gradual debilitamiento del material de la cámara" por la alta presión del mar pudo ser la causa de la implosión. "Basado en los escombros que se encontraron, lo que aparentemente ocurrió fue que la cámara de presión del sumergible no sostuvo a esas profundidades la alta presión, de hasta 2,633 kilos".
La cuestión es que actualmente no se puede saber si el Titán se sometió a las fases de prueba para comprobar que el diseño y el material eran lo suficientemente resistentes.
Finalmente, otra falla menor, pero importante a la hora de un naufragio es que el Titán estaba pintado de blanco, lo que complica la búsqueda para los equipos de rescate.
¿Cuántos viajes hizo el Titán?
Antes de la última expedición, el Titán había ido hacia el Titanic en otras dos ocasiones. La primera en julio de 2021. La segunda fue en 2022, cuando el periodista David Pogue fue testigo de la pérdida de comunicación entre el barco nodriza y el submarino. El problema de comunicación volvió a repetirse este año, pero con un final trágico. Además, Pogue afirmó a la CBS que muchas partes del submarino estaban improvisadas, incluyendo su control remoto con un controlador de videojuegos de 30 dólares.
Roger García apuntó a EFE que " Aunque el Titán ya había ido a esas profundidades anteriormente, cada vez que se sumergía la presión pudo debilitar el material de la cámara, gradualmente".
Con información de EFE.