Propuestas sobre el Canal de Panamá y Groenlandia
El presidente electo mencionó que acciones militares podrían considerarse necesarias para ejercer control sobre el Canal de Panamá y Groenlandia, argumentando que estas medidas fortalecerían la seguridad económica de su país. Además, manifestó su desacuerdo con el acuerdo firmado en 1977 que otorgó la administración del canal a Panamá, calificándolo de perjudicial para los intereses estadounidenses.
El canciller panameño, Javier Martínez-Acha, respondió que la soberanía sobre el canal es una “conquista irreversible” y desmintió cualquier posibilidad de intervención extranjera. Por su parte, el administrador del canal, Ricuarte Vásquez Morales, rechazó las afirmaciones de que China tenga influencia sobre la vía y subrayó que el tratado de neutralidad garantiza un trato igualitario para todas las naciones.
En cuanto a Groenlandia, el mandatario electo argumentó que su adquisición reforzaría la seguridad nacional de Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades de Dinamarca y Groenlandia rechazaron la idea, señalando que el territorio no está disponible para negociaciones.
Fusión con Canadá
En medio de la transición política en Canadá, el futuro presidente sugirió una integración entre ambos países, destacando que esta medida podría reducir costos arancelarios y mejorar la seguridad regional. La propuesta coincidió con la renuncia del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, lo que añadió un elemento de incertidumbre política.
La ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Melanie Joly, calificó la idea como inviable y enfatizó que la soberanía canadiense no está en discusión. En este contexto, expertos señalan que la inestabilidad política en Canadá podría complicar las negociaciones dentro del T-MEC y afectar las dinámicas comerciales en Norteamérica.