Petróleo venezolano
La operación en el Atlántico Norte ilustra las complejidades del bloqueo a Venezuela y la opacidad del mercado negro del crudo en todo el mundo.
Rusia denunció el asalto del buque. "De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en aguas internacionales, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra embarcaciones debidamente registradas bajo la jurisdicción de otros Estados", afirmó el Ministerio de Transporte ruso en un comunicado.
El barco cisterna estaba sancionado desde 2024 por sus presuntos vínculos con Hezbolá e Irán y se dirigía a Venezuela.
Cambió de rumbo, de bandera y de nombre cuando huía de las fuerzas militares y la Guardia Costera estadounidense en el Caribe. Pasó a ser bautizado Marinera y enarboló pabellón ruso.
La persecución llegó hasta las costas islandesas. Rusia mandó un submarino para escoltar al petrolero vacío, aparentemente sin éxito.
China, que recibía hasta ahora la mayor parte del petróleo venezolano, ha expresado también su irritación por el bloqueo y las operaciones militares.
La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, que asumió el cargo de manera interina tras el derrocamiento de Maduro, prometió cooperar con Estados Unidos ante el temor de que Trump pueda perseguir un cambio de régimen más amplio.
Pero no está claro si Rodríguez aceptaría entregar crudo, ni tampoco cómo funcionaría este plan ni en qué base legal se sustentaría.
El anuncio de Trump incidió en una baja en los precios mundiales del petróleo.