Más de 40 días después del inicio de la guerra, los objetivos de Israel con el conflicto aún están lejos de estar cumplidos. Además, otras amenazas que parecían neutralizadas, resurgieron, como Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen.
Una guerra costosa y poco exitosa
Las autoridades israelíes sostienen que la guerra contra Irán, que ha dejado ya miles de muertos y daños millonarios en infraestructura, persigue tres objetivos principales:
• Neutralizar la amenaza nuclear
• Destruir la infraestructura militar clave
• Debilitar la influencia regional del régimen de los ayatolás
David Barnea, director de la Mossad, la agencia de inteligencia israelí, aseguró el martes que uno de los objetivos de las operaciones es lograr un cambio de régimen en Irán, que está bajo el control de los ayatolás desde 1979.
Ningún objetivo parece estar del todo cumplido.
Estados Unidos e Israel alejaron la capacidad de Irán de fabricar una bomba atómica con sus recientes ataques a objetivos nucleares y balísticos, pero no lograron apoderarse de sus reservas de uranio altamente enriquecido, cruciales para cualquier negociación futura entre Washington y Teherán.
"En general, este conflicto golpeó sustancialmente el programa nuclear de Irán", dijo Spencer Faragasso del Institute for Science and International Security, un centro de estudios estadounidense que monitorea el programa nuclear iraní, a la AFP.
"Tomará una cantidad importante de tiempo, inversión y recursos reconstituir toda la capacidad perdida", afirmó.
Pero aclaró que "los avances del conflicto no son para nada permanentes”. Irán aún posee una cantidad importante de uranio enriquecido a 60%, cerca del nivel de 90% requerido para fabricar una bomba atómica, además de uranio enriquecido a 20%.
Sobre la capacidad de lanzamiento de misiles, el mismo Israel reconoce que Irán está logrando recuperarse en días y no en meses. Además, aunque en menor cantidad que en los primeros días, la república islámica aún cuenta con un arsenal de misiles suficientes para presionar a Israel y a los aliados de Estados Unidos en el Golfo.