Subrayó que el riesgo para la población general y para los habitantes de las Islas Canarias, donde el crucero MV Hondius ancló el domingo, sigue siendo "bajo".
"La pregunta, creo yo, crucial en nuestra realidad es cómo hacemos esa separación física con dignidad, con respeto, con solidaridad con las personas que están en esa situación", señaló Cuncunubá.
Reconstrucción de los hechos
El barco, que navegaba de Argentina a Cabo Verde, centra la atención internacional después de la muerte de tres pasajeros y la confirmación de cinco casos de hantavirus por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En 2018, el foco comenzó porque un habitante de esa localidad en la Patagonia se infectó con la cepa Andes.
Lo más problable es que estuvo en contacto con orina, excrementos o saliva de roedores cerca de su domicilio.
Generalmente es así como los humanos contraen el hantavirus. La cepa Andes es la única que se conoce como transmisible entre humanos.
El 3 de noviembre de ese año, ese paciente cero, de 68 años, asistió durante una hora y media a un cumpleaños con un centenar de participantes.
Cinco personas que estuvieron en contacto con él desarrollaron síntomas en las semanas siguientes a la fiesta, según un estudio publicado en 2020 en el New England Journal of Medicine.
Tres de esas personas sintomáticas, llamadas "super-propagadoras", estaban en el origen de dos tercios de las infecciones.
Una contagió a seis personas "debido a su vida social activa", precisa el estudio. Falleció 16 días después de que aparecieron los síntomas.
Su esposa, la tercera super-propagadora, se sintió mal durante el velatorio, en el que otras diez personas se contagiaron.
La reconstrucción de los hechos sobre el cumpleaños permitió establecer que el paciente cero estaba en una mesa a menos de un metro de varias personas infectadas.
Sin embargo, también contagió a otra con la que solo se cruzó para ir al baño e intercambió un saludo, afirma el estudio.
¿Por qué la cuerentena fue clave?
El análisis apunta a que la mayoría de pacientes de ese brote se contagiaron por "por inhalación de gotículas".
Los autores afirman que la aparición de los primeros síntomas es "crucial". En más de la mitad de casos, la transmisión "se produjo el día en que el caso original presentó fiebre", explican.
Más de 80 profesionales de sanidad estuvieron después en contacto estrecho con los sintomáticos, a menudo sin tomar medidas de precaución, pero ninguno resultó infectado.
Aislar a los pacientes sintomáticos y pedir a sus contactos que guardaran cuarentena "probablemente limitó la propagación", de acuerdo con este estudio.