Un "logro importante"
El jefe del Estado Mayor del ejército israelí, el teniente coronel Eyal Zamir, calificó su muerte de "logro operativo importante". "En cada conversación que tuve con los rehenes que regresaron, el nombre del architerrorista Ezedin Al Hadad (...) surgió una y otra vez", afirmó Zamir en un comunicado.
"Hoy hemos logrado eliminarlo. Las IED seguirán persiguiendo a nuestros enemigos, atacandolos y responsabilizando a todos los que participaron en la masacre del 7 de octubre", añadió.
El ataque desató una guerra, en la que la campaña de represalia israelí devastó la Franja de Gaza, donde sobrevivieron más de dos millones de palestinos, y mató a más de 72.000 personas, según el Ministerio de Salud del territorio, que opera bajo la autoridad de Hamás y cuyas cifras son consideradas confiables por la ONU.
Desde que estalló la guerra Israel afirma haber liquidado a varios líderes de Hamás, incluido Yahya Sinuar, considerado como uno de los cerebros de la matanza del 7 de octubre.
También a Ismail Haniyeh, jefe político del movimiento, en un ataque en Teherán en julio de 2024; así como a Mohamed Deif, un comandante del brazo armado de Hamás y otro arquitecto clave de la masacre del 7 de octubre.
Los ataques israelíes también han tenido como blanco a miembros de Hamás en Líbano, así como a comandantes del movimiento proiraní Hezbolá, aliado del grupo, incluido su líder Hasán Nasralá, asesinado en Beirut.