En lugar de utilizar el fondo, la Junta ha recibido donaciones directamente en una cuenta del banco JPMorgan, declaró un portavoz de la iniciativa al diario Financial Times (FT).
Este mecanismo para reconstruir Gaza, donde Israel y Hamás concluyeron en octubre un alto el fuego bajo presión de Estados Unidos, fue diseñado discrecionalmente por Trump.
Los países de la UE tomaron distancias con este foro, que concede un amplio espacio a socios históricos de Estados Unidos en Oriente Medio, a aliados ideológicos de Donald Trump y a pequeños países deseosos de atraer su atención.
Dos presidentes sudamericanos, el argentino Javier Milei y el paraguayo Santiago Peña, apoyaron con entusiasmo la iniciativa de Trump.
Sin embargo, el entusiasmo se diluyó al conocerse que un asiento permanente en la Junta costaba 1,000 millones de dólares, a ser administrados exclusivamente por Trump.
El presidente indonesio Prabowo Subianto descartó por ejemplo que su país pagara el monto exigido.
El Financial Times apuntó que pequeños desembolsos en la cuenta del JPMorgan han permitido pagar la oficina del "Alto Representante" de la Junta, Nikolai Mladenov.
La Junta de Paz "informará sobre sus finanzas" a su propia junta directiva, integrada por funcionarios del gobierno de Trump y otros asesores, "en el momento que se considere oportuno", añadió la fuente de la iniciativa.
Los Emiratos Árabes Unidos concedieron 100 millones de dólares para formar una nueva fuerza policial en Gaza, pero los fondos están congelados.
En abril, las Naciones Unidas y la Unión Europea evaluaron en 71,400 millones de dólares (61.300 millones de euros) las necesidades de reconstrucción de los próximos diez años en Gaza, según un estudio realizado junto con el Banco Mundial.