Tres crisis urgentes
Mientras el mundo experimenta el recrudecimiento de guerras en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, el actual proceso de selección se desarrolla en un contexto de crisis política y financiera, y acusaciones de inacción de la ONU.
El propio secretario general saliente, Antonio Guterres, lo resumió como “el contexto es el caos”.
La ONU enfrenta cuatro problemas principales. El primero es la fractura geopolítica del Consejo de Seguridad, que se encuentra paralizado por el uso constante del veto. Conflictos como Ucrania, Gaza, Irán o Sudán evidencian que las grandes potencias están optando por acciones unilaterales, lo que debilita el rol de la ONU como espacio de mediación.
El segundo problema es una grave crisis financiera, la peor desde su fundación en 1945. La ONU enfrenta un déficit histórico debido al retraso en el pago de cuotas por parte de los estados miembros. Incluso se ha advertido que podría no haber fondos suficientes para cubrir salarios en los próximos meses.
En este punto, el rol de Estados Unidos es clave, dado que mantiene una deuda millonaria con la institución que se niega a pagar.
“La ONU, más que en cualquier otro momento en su historia, es tener que pensar en un futuro en el que tendrá menos dinero y por lo tanto tendrá que probablemente reorientar su papel o reprioritizar su trabajo porque tiene menos dinero”, dijo Comfort Ero, presidenta del International Crisis Group en una entrevista a Expansión en noviembre de 2025.
Un tercer problema es la obsolescencia institucional. Las estructuras de poder de la ONU aún reflejan el orden mundial de la posguerra, completamente desfasado respecto a la realidad actual. A esto se suma el estancamiento de la Agenda 2030, con la mayoría de sus metas lejos de cumplirse por falta de financiamiento.
Para Ero, el futuro de la ONU dependerá de su capacidad para representar los intereses del mundo fuera de Europa y Norteamérica. Regiones como Latinoamérica y África “se han dado cuenta de que ellos también pueden tomar una posición para realmente empezar a desafiar el estatus quo e insistir en reformas”.