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Nuestras Historias

El fraude más grande en nuestras empresas

Cada hora de un empleado y de una organización no invertida en agregar valor es sencillamente un fraude para sus accionistas y su comunidad, opina Sergio García del Bosque.
mié 20 noviembre 2019 10:00 AM
Mediocridad - mediocridad en la empresa - empresa mediocre - empleados mediocres - cultura laboral mediocre
Es importante exigir un alto nivel de desempeño a todos los individuos dentro de la empresa, independientemente de su nivel de responsabilidad, considera Sergio García del Bosque.

(Expansión) – Me voy a permitir tomar prestada una afirmación que escuché hace unos meses de un buen amigo y colega en un panel sobre riesgos y fraudes en las empresas. Esta afirmación se ha quedado en mis pensamientos y me gustaría compartirla en esta columna de opinión con ustedes. “La mediocridad es el fraude más grande en nuestras empresas”.

Empecemos por dar contexto sobre esta palabra, la mediocridad es un adjetivo usado para indicar algo de escaso valor o algo hecho con el mínimo esfuerzo. En la empresa la mediocridad es la incapacidad de impresionar a clientes, comunidad, proveedores y empleados. En resumen, es la incapacidad de generar valor.

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Una empresa puede caer en la mediocridad bajo el mando de líderes mediocres enfocados en modelos y éxitos pasados. Los líderes mediocres se conforman solo con salir adelante. Este conformismo se permea a sus empleados que se convierten en individuos que no valoran ni le sacan provecho a su tiempo.

Una empresa de alto desempeño (no mediocre) se enfoca en la excelencia, la innovación y la creatividad. Una empresa de alto desempeño tiene como principal objetivo generar valor a sus clientes, sorprendiéndolos con maneras diferenciadas de generar valor en todo momento.

El costo de oportunidad de una empresa mediocre al compararse con una empresa de alta calidad es lo que mi amigo definió como el fraude más grande en nuestras empresas. Si reflexionamos con detenimiento esta afirmación, hace mucho sentido.

Cada hora de un empleado y de una organización no invertida en agregar valor es sencillamente un fraude para sus accionistas y su comunidad. Si consideramos el costo de oportunidad perdido al no generar valor es fácil imaginar que ningún otro fraude en nuestras empresas se le puede comparar en tamaño.

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¿Cómo evitamos la mediocridad en nuestras empresas?

Es importante cuestionarnos en todo momento la razón de existir de nuestra empresa. Si nuestra respuesta inmediata no es generar valor diferenciado a nuestros clientes y comunidad, entonces debemos empezar por recalibrarnos para que así sea.

Una vez que se tenga clara la razón de existir de nuestra empresa, es imperativo ser congruente con esta definición y dedicar los recursos y esfuerzos de la empresa a generar valor. Cualquier otro objetivo debe ser considerado secundario. Por ejemplo, los temas de controles internos y procesos administrativos deben ser considerados como un mal necesario, mas no la prioridad de la empresa.

La cultura de la empresa es el primer lugar en donde debemos enfocarnos. Para fomentar una cultura de generación de valor es importante que los líderes de la empresa prediquen esta filosofía de trabajo con el ejemplo y que la comuniquen de manera clara a su organización. También es importante exigir un alto nivel de desempeño a todos los individuos dentro de la empresa, independientemente de su nivel de responsabilidad.

Si los individuos en una empresa se desempeñan bajo una cultura de alto desempeño y calidad, entonces cuando experimenten con nuevos procesos y modelos de trabajo serán detallistas y responsables, por lo que se mitigan los riesgos durante el proceso de innovación.

Para alejarnos de la mediocridad es necesario que día a día hagamos nuestro mayor esfuerzo en nuestras tareas. Estas tareas deben realizarse con el más alto nivel de calidad. Adicionalmente, necesitamos escuchar y adaptarnos a las necesidades cambiantes de nuestros clientes y comunidad.

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No debemos conformarnos con ofrecer un servicio o producto que se venda. Debemos aspirar a ser el mejor producto o servicio y evolucionar constantemente para lograrlo.

Sergio García del Bosque es director de la oficina de Ciudad de México de Seale & Associates, firma especializada en el mercado medio de fusiones y adquisiciones. Su experiencia incluye ventas, adquisiciones y asociaciones de empresas familiares y/o de capital privado alrededor del mundo. Escríbele a su correo sgarcia@sealeassociates.com . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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