Publicidad
Suscríbete

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

#CómoReactivarMéxico_header desktop Home Expansión
#CómoReactivarMéxico

La CDMX se enfila a una reactivación lenta (y muy peligrosa)

Hay pocos elementos para documentar nuestro optimismo y muchos para alimentar nuestro pesimismo sobre el curso que tome el COVID-19 en la CDMX, opina Jonathán Torres.
lun 15 junio 2020 06:22 AM

(Expansión) – Las cifras al 10 de junio en la Ciudad de México (CDMX) mantenían una línea ascendente de contagios y muerte por el virus más maldito de los últimos tiempos: más de 33,000 contagios y más de 4,100 muertes. Bajo ese contexto, Fadlala Akabani, secretario de Desarrollo Económico del gobierno local, se reunía con el G9, un grupo de coordinación empresarial integrado por las representaciones de la Canacintra, ANTAD, CANACO, Coparmex, CMIC, entre otras, para hablar del COVID-19 y el plan de reactivación económica. El tono de la charla fue muy cordial, pero una pregunta desveló la preocupación de la autoridad sobre el futuro. “Ustedes, ¿piensan invertir en la CDMX?”.

La respuesta no fue la que esperaba Fadlala Akabani, pero era la más sensata ante estos tiempos tan agitados. Alguien le respondió que el mediano y el largo plazos se convirtieron en corto plazo y hoy no hay intenciones de invertir. Otro le comentó que, mientras no haya vacuna, no habrá proyectos. Un tercero le hizo ver que, ante la falta de apoyos fiscales y financieros, el poco dinero que tienen las empresas no lo van a soltar. Sin rodeos, las inversiones estarán detenidas.

Publicidad

Este 15 de junio la CDMX retoma la actividad económica, en medio de la incertidumbre que aún provoca la pandemia. La reapertura será gradual, pero intensificar la movilidad de las personas podría multiplicar los contagios, las muertes, cerrar otra vez la economía. Pero hay datos duros que obligan a tomar esta arriesgada decisión: se estima una contracción económica en la ciudad de hasta 10%, la pérdida de 300,000 empleos formales, una profunda crisis en la informalidad, recortes al gasto corriente por 25,000 mdp, el desplome de las actividades industriales y comerciales de 50 y 70%, respectivamente.

Ciertamente, hay pocos elementos para documentar nuestro optimismo y muchos para alimentar nuestro pesimismo sobre el curso que tome el COVID-19 en la CDMX. También es cierto que el diálogo entre la IP y Claudia Sheinbaum ocurre, a diferencia del drama que protagonizan las cúpulas empresariales y la Federación. En el Edificio del Palacio del Ayuntamiento, dicen varios empresarios, despacha alguien que no desdeña la ciencia, que no tiene la receta perfecta pero escucha, enfocada en sacar a la ciudad de la emergencia sanitaria y en manejar la reactivación económica basada en datos técnicos.

El problema está en la carencia de programas concretos de apoyo. Ahí sí se reproduce el mismo comportamiento de la Federación. No hay apoyos fiscales ni financieros, las empresas no tienen capital para pagar nóminas, comprar materias primas, pagar a proveedores, y eso no nos llevará a una reactivación rápida, consistente y generalizada. Tampoco hay estímulos a trabajadores no asalariados ni del comercio informal, por lo que mientras no haya una reactivación vigorosa aumentarán las probabilidades de estallidos sociales.

“Se observa presión del comercio informal en la CDMX, en zonas con poca industria y donde el sector servicios es de bajo valor agregado; ya hay precarización social y exacerbación de la pobreza, que pueden provocar inestabilidad social”, dice José Luis de la Cruz, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Concamin.

“Bien por la apertura al comercio al por menor (uno de los sectores que puede operar en esta primera fase de reactivación), pero la pregunta es quién va a consumir. Hay un ciclo dual donde la oferta y la demanda están en shock”, explica Carlos Flores, director de Corazón Capital. “Lo relevante es cómo IP y gobierno articulamos iniciativas de generación de empleo y recuperación de capacidades de consumo. Ojalá hacia 2021 tengamos mejores condiciones”.

Publicidad
La Central de Abastos reduce su intensa actividad para detener al COVID-19

La primera fase de la reactivación ya está aquí y con ésta vienen varios riesgos. A la insolvencia que padecen las mipymes se suma la dificultad que tendrán de destinar hasta 20% de su presupuesto para reconfigurar sus centros de trabajo y así cuidar la salud de sus empleados. Otro riesgo sería la corrupción que podría presentarse en las inspecciones por parte de las alcaldías o de las autoridades sanitarias. (Dos buenas noticias: la multiplicación de pruebas de COVID-19 y la ‘trazabilidad’ impulsadas por el gobierno local y el exhorto del Instituto Nacional de Medicina Genómica para que los empresarios apliquen pruebas rápidas de detección del virus en su personal para contrarrestar los contagios)

En la Gaceta Oficial de la CDMX está publicado un acuerdo que autoriza cerca de 30 nuevos desarrollos para corporativos y viviendas en Las Lomas, Polanco, Reforma, Zona Centro, pero empresarios consultados sostienen que mientras no haya certidumbre por la pandemia no habrá proyecto que cuaje y exigen cuatro variables más: condiciones de seguridad pública y gobernabilidad; certeza jurídica y de propiedad; infraestructura en servicios; mejoras regulatorias.

Claudia Sheinbaum y su equipo han sido receptivos hacia las propuestas del sector privado frente a la crisis provocada por el COVID-19, pero las dificultades financieras que también agobian a la hacienda pública impiden los apoyos y, entonces, todo queda en la cultura del esfuerzo de las personas y en la estrategia financiera de las empresas para sobrevivir. La mala temporada económica seguirá, la desazón por el curso de la pandemia se intensificará, al tiempo que estamos por conocer los nuevos desafíos en movilidad, convivencia, trabajo y consumo en una de las ciudades más pobladas del mundo.

*****

Los enfoques maliciosos, en ocasiones, se equivocan, pero en otros aciertan. Frente a la actual efervescencia política, críticos al gobierno de Claudia Sheinbaum acusan que la estrategia en medio de la pandemia ha sido privilegiar las transferencias, subsidios, a la base electoral de Morena como un mecanismo de supervivencia en el corto plazo, que permita mantener el soporte electoral de cara a futuras elecciones. ¿Será?

Nota del editor: Jonathán Torres es periodista de negocios, consultor de medios, exdirector editorial de Forbes Media Latam. Síguelo en LinkedIn y en Twitter como @jtorresescobedo . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Publicidad
Coronavirus_header desktop Home Expansión
¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Hubo un error. Por favor intenta más tarde.

Publicidad
Publicidad