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El Presupuesto de Egresos de la Federación, parte I

Mucho del chiste del PEF aprobado está en la liturgia de su entrega, negociación y aprobación, señala Tamón Takahashi Iturriaga.
vie 26 noviembre 2021 12:06 AM
Ignacio Mier, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, aplaude el resultado de la aprobación del PEF2022.
La aprobación del PEF es una facultad constitucional y exclusiva de la Cámara de Diputados.

(Expansió) - ¡Qué maravilla! Ya tenemos Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aprobado.

Es un momento de la vida política-administrativa del país muy relevante, sin duda. ¿Por qué? Porque nos asegura que seguiremos contando con el Gobierno Federal, con los programas del Gobierno Federal, con las transferencias que reciben los estados del Gobierno Federal, con los subsidios que llegan a la gente gracias al Gobierno Federal. Es como el cumpleaños del Gobierno Federal, por ponerlo en términos un poco más coloquiales.

Y sí, es importante, la verdad. Siempre ha sido un tema el PEF aprobado.

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Seguramente no muchos lo recuerden, pero hasta hace poco no había una fecha límite y definida para tener el PEF aprobado. Hasta la reforma a la Constitución de julio de 2004 y la publicación de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (Ley de Presupuesto), en marzo de 2006, se asumía que a más tardar el 31 de diciembre de cada año tenía que haber PEF aprobado, porque el que estaba vigente hasta ese día, al día siguiente ya no valía.

Incluso, en la aprobación del PEF de 2002, vivimos unas horas sin PEF aprobado. Se aprobó en una sesión de madrugada, parada un momento a las 00:00 cuando el Pleno de la Cámara de Diputados brindó con todos los presentes por el año que iniciaba en ese momento y que nacía sin PEF aprobado. Después de un rato lo hubo. ¡Uf!

Qué tiempos aquellos.

O como aquel año, en la negociación del PEF 2005, cuando sí hubo PEF aprobado… por la oposición (PRI y PRD) y entonces, el Gobierno Federal panista de Vicente Fox se retiró de la Cámara antes de su votación, lo vetó, lo llevó a la Corte mediante una controversia Constitucional y lo ganó cuando la Suprema Corte resolvió declarando la nulidad parcial del PEF aprobado 2005… en mayo de 2005.

¿Lo ven?, siempre ha sido un tema el PEF aprobado.

Ahora está más ordenada la cosa. Como decía, la Constitución y la Ley de Presupuesto ponen como fecha límite el 15 de noviembre de cada año para tener PEF aprobado—excepto el año de cambio de gobierno, que se recorre al 15 de diciembre—. Pero da igual, porque si no está a esa fecha no pasa nada. Siempre que para el 1 de enero haya PEF aprobado estamos del otro lado. Si no lo hay… ahí sí, quién sabe qué pasaría.

Pero claro, mucho del chiste del PEF aprobado está en la liturgia de su entrega, negociación y aprobación. Cuando llega a la Cámara, enviado por el presidente vía Hacienda, se hace una presentación formal, como en sociedad, del niño que aún no nace. Es como las fiestas que ahora se hacen para revelar el género de un bebé que está por nacer… y como en esos casos, también puede ser niño en lugar de niña a la mera hora, o al revés. Y es esa duda, que subsiste hasta el último momento, lo que hace más apasionante, emocionante, ilusionante, estresante y relevante la aprobación del PEF. Es un momento de máxima tensión.

Los minutos de descuento de la final de la Champions, el overtime del Super Bowl, la aprobación del PEF; no necesariamente en ese orden.

Recordemos, la aprobación del PEF es una facultad constitucional y exclusiva de la Cámara de Diputados. Así de serio. Y debe ser así, por el control y contrapesos de poderes, por la naturaleza de la representatividad popular de esa soberanía y demás razones que los abogados explican muy bien. Yo he estado en varios. Muchos. Como en 20 PEFs aprobados. Y siempre, desde el primero al último, del lado del Ejecutivo.

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Por ello me parece muy curioso todo el ruido del PEF aprobado, las declaraciones que se hacen durante la negociación, la energía que se destina a su aprobación. Los enojos y las amenazas. Las reuniones reventadas, las que son a puerta cerrada. Las discusiones en la Comisión de Presupuesto de la Cámara y en los grupos de trabajo formales e informales; las que surgen espontáneas en los pasillos; las que se hacen en las cafeterías y restaurantes del recinto. Y luego, todo lo que se dice y escribe después.

Quién ganó, quién perdió, quién, qué y cómo se le cuenta al jefe—que puede ser el propio presidente de la República, el secretario de Hacienda, los Gobernadores, los presidentes Municipales, los del partido, o los superiores jerárquicos—. Los análisis de los think tanks, de los medios, las mesas y foros de discusión, y ahora los tuits.

¡Uf! Es todo un tema el PEF aprobado.

¿Y por qué me parece curioso?, preguntará el lector que no se perdió en mi último párrafo. Porque a partir del día que se publica se vuelve casi papel mojado.

Si uno observa el cierre del PEF devengado, publicado en la Cuenta Pública que corresponde al año fiscal, verá diferencias con respecto de ese PEF aprobado tan sufrido. Y sí, ya lo sé, saldrán muchos a decir que es culpa de las malditas adecuaciones presupuestarias y de los ingresos excedentes—si los hay—que permiten a Hacienda a hacer su real y soberana gana y moverlo todo, violentando la voluntad de la Cámara de Diputados y de la Soberanía popular y tal y cuál pascual. ¡Uf!, también.

Y sí, durante el año el PEF aprobado cambia, como cambia todo en la vida.

Pero se olvidan que esos cambios que hace Hacienda son cambios que permite la Cámara… o más bien, se hacen de acuerdo con las reglas que están en la Ley de Presupuesto, aprobada por el Congreso de la Unión. Vamos, que no son fruto de decretos unilaterales que usan la seguridad nacional como pretexto para pasarte la ley por el forro o algo así. Estas sí se valen, porque indirectamente las hace la Cámara.

Y, ¿cambia mucho o más bien poco? Eso, lo revisamos la próxima semana, ¿les parece?

De momento, para 2022, respiremos aliviados porque… ¡ya tenemos PEF aprobado!

Nota del editor: Tamón Takahashi Iturriaga es Director General de TKA Analytica, un centro de análisis, investigación y desarrollo de ideas. Síguelo en Twitter como @tamkahashi y @ tkanalytica y/o en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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