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La gran divergencia bancaria: estar en el lado correcto

Los bancos están redoblando esfuerzos en mejorar la experiencia que ofrecen a sus clientes, tanto en el mundo físico como en el digital, apunta Álvaro Cubría.
dom 20 marzo 2022 07:00 AM
Hombre sostiene un teléfono inteligente haciendo compras en línea y pagos bancarios. Fondo borroso.
En los últimos cuatro años, Citibanamex ha invertido cerca de 1,000 millones de pesos para desarrollar sus capacidades digitales.

(Expansión) - La industria de los servicios financieros libró los golpes económicos de la pandemia y todo indica que sucedió mejor de lo esperado. Sin embargo, ya empezamos a ver algunos puntos débiles que necesitan ajustes: los bancos se están dividiendo rápidamente entre unos pocos con un gran desempeño, y una mayoría con un desempeño peor al histórico (en muchos países incluso sin llegar a cubrir el costo de capital).

El Informe Anual de la Banca Global (McKinsey Global Banking Report) identifica este fenómeno como la gran divergencia, en la que los rezagados pueden ponerse al día, pero deben actuar pronto con cambios radicales. Los datos muestran que dos tercios del valor generado en una industria se crean durante los primeros años posteriores a una crisis.

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Ese valor será capturado por instituciones que cambien radicalmente sus modelos de negocios en respuesta a las presiones del mercado actual: la compresión de márgenes, las expectativas digitales de los clientes y el rápido crecimiento y éxito de los actores bancarios no tradicionales.

Aprovechar el momento y las circunstancias

El 80% de los bancos no tiene un modelo de negocio preparado para el futuro. La mayor parte pudo afrontar y manejar la crisis de la pandemia – un reto no menor –pero en números reales, el reporte muestra una divergencia creciente: 60 instituciones a nivel mundial generaron y acumularon el 90% de las ganancias del mercado de capitales.

Si bien los bancos pudieron manejar la crisis, han visto reducida su rentabilidad de forma visible: en los últimos 13 años se han eliminado hasta cuatro puntos de su rendimiento de capital (ROE, por sus siglas en inglés).

No obstante, la pandemia también tuvo efectos positivos: la banca digital se aceleró, el uso de dinero en efectivo disminuyó, el ahorro se expandió, el trabajo a distancia se convirtió en una modalidad laboral, y el medio ambiente y la sostenibilidad es cada vez más importante para los clientes y los reguladores.

Los bancos más innovadores y muchas fintechs están intentando ganar terreno en este contexto de mercado cambiante. Los próximos años serán años clave y diferenciarán a aquellos de que se adaptaron a las circunstancias y aprovecharon el momento y aquellos que no lo hicieron.

¿La

gran divergencia

afecta a la banca mexicana?

México no es una excepción a este fenómeno y a la aceleración de los cambios de los consumidores y de la industria. El próximo par de años será de vital importancia para ver qué bancos y fintech saldrán reforzados o no de esta divergencia.

Por ello, los bancos están redoblando esfuerzos en mejorar la experiencia que ofrecen a sus clientes, tanto en el mundo físico como en el digital. Una experiencia que esté personalizada a las necesidades de sus clientes. A su vez, las fintech están creciendo (ya somos el país con más “unicornios” de América Latina después de Brasil, y el número sigue creciendo), tratando de ganar más terreno en este contexto de cambio y reclutando talento para hacerlo posible.

 

¿Cómo ser un jugador exitoso?

Los jugadores exitosos se asegurarán de:

1) atraer inversores con un modelo económico menos intensivo en capital y más centrado en el crecimiento;
2) poner al cliente en el centro de las operaciones a través de la digitalización y la personalización;
3) invertir en nuevas capacidades y oportunidades, tanto orgánicamente como a través de adquisiciones o asociaciones; y
4) atraer al mejor talento.

Los próximos años son cruciales para cualquier banco que aspire a situarse en el lado correcto de este fenómeno. La historia muestra que las instituciones que dan pasos audaces hacia el crecimiento en los primeros años después de una crisis generalmente mantienen esas ganancias a largo plazo.

Veamos cómo evoluciona en México. La oportunidad está sobre la mesa, así como también el riesgo de quedarse del lado incorrecto.

Nota del editor: Álvaro Cubría es Socio de McKinsey & Company, líder de la Industria de Servicios Financieros en México. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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