Cada uno de estos stakeholders puede tener distintos intereses, expectativas, necesidades o preocupaciones con respecto a la empresa, sus operaciones, productos, servicios e impactos en la economía, la sociedad y el medio ambiente, los cuales deberán ser considerados por las empresas como punto de partida para el diseño de sus estrategias, programas o acciones de RSE o Sostenibilidad.
En este sentido, lo primero que se debe de hacer es un mapeo de stakeholders, que le permita a la empresa identificarlos y clasificarlos, para posteriormente poder establecer mecanismos y espacios de diálogo con cada uno de ellos, a fin de poder recolectar sus puntos de vista los cuales se convierten en un insumo muy valioso para la toma de decisiones y la acción en materia de RSE.
Para clasificarlos se pueden utilizar diversos criterios, como su naturaleza, cercanía con la empresa, relevancia para el negocio, el poder que estos pueden tener sobre las decisiones de la misma, la legitimidad y urgencia de sus expectativas, etc., lo cual permitirá priorizarlos y atenderlos de una manera mucho más estructurada y estratégica, en especial cuando sus intereses se contraponen o éstos requieren de mayor tiempo o inversión.
En cuanto a los mecanismos de diálogo, se puede utilizar aquellos con los que ya cuente la empresa y que por lo general son parte de los procesos de distintas áreas del negocio; por ejemplo, para dialogar con los colaboradores se puede recurrir a las áreas de Recursos Humanos y utilizar las encuestas de satisfacción o de clima organizacional, los eventos, reuniones o town halls que de manera recurrente ya se realicen, los medios de comunicación internos como tableros de avisos, boletines, correos, intranet etc., así como los buzones de quejas y sugerencias, por mencionar algunos.
Sin embargo, es importante que para los temas de RSE se delimite el alcance, el enfoque y los temas sobre los cuales la empresa estará abriendo el diálogo, para no crear falsas expectativas y acotarlas de acuerdo con las características y posibilidades de la empresa.
Una vez teniendo claridad en cuanto a la relevancia que tienen los temas de RSE o sostenibilidad para cada uno de sus stakeholders prioritarios, la empresa podrá contrastarlos con aquellos en los que está generando los mayores impactos, en los que se tienen los riesgos más significativos, los que representan sus mayores oportunidades, y/o simplemente los más alineados a su core business para poderse enfocar en ellos y gestionarlos adecuadamente, incorporándolos a los procesos de planeación, ejecución, medición y mejora.