Inmerso en este entorno, veo que los servicios bancarios requieren de una reconfiguración para aspirar a satisfacer las necesidades de las tesorerías empresariales que requieren realizar operaciones más ágiles, con facilidades multidivisas, hacia distintas geografías, en diferentes idiomas y husos horarios; todo lo anterior, preservando o incluso mejorando la experiencia y simplicidad en la ejecución.
A pesar de que las oportunidades de las empresas establecidas en México se multiplican con el dinamismo del comercio internacional, pareciera que el sector financiero no ha logrado responder a la velocidad requerida para satisfacer las necesidades de estas tesorerías internacionales incipientes. La mayor evolución del sector se ha llevado a cabo con la reciente oleada de neobancos, caracterizados por un componente tecnológico elevado pero enfocado en su gran mayoría en las necesidades de personas físicas y de consumo, dejando de lado necesidades corporativas.
Estas nuevas entidades financieras que tienen un papel fundamental en el desarrollo y la penetración financiera en el país; se estima cuentan con más de 11 millones de usuarios de servicios digitales que buscan accesibilidad al sistema bancario, facilidades y seguridad, que los neobancos ahora pueden ofrecer con relativa facilidad y sin las barreras de entrada hacia los usuarios que prevalecían en el pasado.
Ante esta realidad, existe una oportunidad para redefinir el papel de los servicios financieros dirigidos a las empresas y sus tesorerías bajo un enfoque de adaptación a la realidad global. Anteriormente las transacciones transfronterizas solían ser esporádicas o exclusivas de empresas de un cierto tamaño o corporaciones, sin embargo, cada vez suelen ser requeridas por empresas pequeñas y medianas, y al mismo tiempo su frecuencia se ha multiplicado. Las instituciones financieras deben adaptar sus modelos de atención para atender esta demanda creciente por servicios financieros.
En el reporte “Pagos sin Fronteras 2023” de Mastercard, en donde se consultó a más de 11 mil usuarios y pequeñas empresas en 15 mercados diferentes se identificó que en México, el 59% de las pequeñas empresas encuestadas dicen estar utilizando un número incremental de proveedores y servicios internacionales en comparación con el mismo periodo de hace 12 meses. De igual forma, se menciona que el 85% de las pymes en México declararon estar activamente planeando hacer más negocios internacionales en el futuro, por lo que mejorar la eficiencia en las transacciones es esencial y estratégico tanto para las empresas que buscan prosperar fuera de sus fronteras como para las instituciones financieras que brindan estos servicios especializados.