Estas aplicaciones abusan de la necesidad de liquidez de las personas, ofrecen préstamos exprés con un interés leonino, peor que agiotistas, incluso Shylock – personaje de El Mercader de Venecia – se ve compasivo junto a estos rufianes. Estos apuestan a la alta probabilidad de impago de sus acreditados y con ello comienza la trama de horror.
Una vez que bajas la aplicación al celular estás a merced de ellos porque secuestrarán la información de tu dispositivo móvil, te buscarán chantajear, calumniar e incluso sembrar delitos para presionarte a pagar la cantidad que se les ocurra y no quedará ahí, jamás te los podrás quitar de encima hasta que presentes la denuncia. Verás imágenes señalándote de violador, prostituto e incluso llegan a poner un anuncio de: “se busca vivo o muerto”.
En las fiscalías y en las denuncias que se presentan por medio de la policía cibernética ya son conocidos estos sinvergüenzas, esa conducta antijurídica, imputable, culpable, sometida a una sanción penal, por no decir delito se cataloga como cobranza extrajudicial ilegal.
El Artículo 284 Bis del Código Penal Federal señala: “se considera cobranza extrajudicial ilegal el uso de violencia o intimidación, ya sea directamente o por cualquier medio, para exigir el pago de una deuda derivada de actividades reguladas por leyes federales, incluyendo créditos otorgados por entidades financieras”.
Ahora, en términos prácticos, ¿qué es? Son todas las acciones realizadas por los despachos dedicados a la cobranza o acreedores con miras a recuperar una deuda; las prácticas más comunes son, todo tipo de violencia, intimidación, documentos o sellos falsos, publicaciones con el objetivo de difamar al deudor, llamadas o mensajes insistentes o maltrato tanto verbal como psicológico.
Lo bueno, querido amigo que estás siendo víctima de estas personas, es que puedes denunciarlos ante la Fiscalía General de la República, la Condusef y las Fiscalías Locales. No estás solo y es la mejor forma de ponerles un alto. Una cosa es la deuda que puede ser renegociada y la otra es que quieran amedrentarte, chantajearte o lastimarte. La sanción, establecida en el mismo artículo señala claramente, serán acreedores de seis a dos años de prisión así como multas de los 300 a 600 mil pesos, se considera un incremento de sanción si se utilizan documentos o sellos falsos.
Incluso también tienes las aplicaciones como iOS y Android y puedes revisar los comentarios de los usuarios, ellos son agentes fundamentales en ponerles un alto a este tipo de estafas. La Condusef está haciendo una gran labor, pero necesita más facultades que le otorguen las leyes.