En México, los hallazgos son tan prometedores como retadores. Las empresas muestran conciencia creciente sobre riesgos tecnológicos y geopolíticos, pero aún persiste una brecha entre reconocer el riesgo y estar preparados para enfrentarlo. A nivel global, cerca de un tercio de las organizaciones se considera completamente lista para gestionar riesgos externos; en México, este nivel es aún menor, lo que evidencia la necesidad de avanzar más rápido hacia estrategias integrales.
Los principales desafíos tecnológicos incluyen entornos complejos, falta de integración y escasez de talento. El 57% de los líderes reconoce que la innovación se retrasa por problemas en su base tecnológica, lo que demuestra que los cimientos digitales son tan clave como las nuevas herramientas. En un contexto donde la adopción tecnológica supera la planificación, este rezago puede determinar quién lidera la disrupción y quién queda rezagado.
En este escenario, la IA representa un eje crítico de oportunidad y también de desafío. Las inversiones globales crecieron 33% en el último año, pero solo 36% de las empresas se siente completamente preparada para gestionarla. En México, el desafío no es solo adoptar tecnología, sino desarrollar talento y cultura digital que permitan resultados reales. La IA debe concebirse como un aliado estratégico, no como una herramienta aislada.
A pesar de los desafíos, México tiene las fortalezas para consolidarse como un referente regional. Su ecosistema empresarial combina talento joven, dinamismo y apertura hacia la innovación. Para capitalizar ese potencial, es indispensable avanzar en tres frentes prioritarios:
1. Modernizar la infraestructura tecnológica
Una de cada cuatro organizaciones globales opera con tecnología al final de su ciclo de vida. México debe acelerar la modernización de sistemas críticos, invertir en arquitecturas resilientes y adoptar la automatización inteligente para mejorar eficiencia y seguridad.
2. Reducir la brecha entre tecnología y negocio
En un entorno donde la innovación avanza rápidamente, la alineación entre los equipos de negocio y de tecnología se ha convertido en un factor decisivo para la competitividad. No obstante, el 65% de los CEO y CFO a nivel global reconoce no estar alineado en el valor a largo plazo de la tecnología, lo que limita la innovación y las decisiones estratégicas. Por eso, integrar ambas visiones permitirá equilibrar resultados inmediatos con un crecimiento sostenible y eficiente.
3. Desarrollar talento y cultura digital
La transformación digital solo ocurre cuando las personas adoptan el cambio. Las organizaciones con culturas más adaptables logran mejores retornos en sus inversiones tecnológicas. México necesita fortalecer la formación de talento, fomentar la confianza en la IA y alinear la tecnología con los objetivos del negocio.