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¿El patrimonio se crea en comunidad? Celebra hoy y construye mañana

Aún en 2026, seguimos pensando que el capital es individual, frío, casi técnico, cuando en la práctica muchas decisiones financieras se toman día a día para un bien en común.
jue 12 febrero 2026 06:00 AM
Educación financiera, reto de las mipymes
Atravesamos momentos de vida importantes sin discutir lo que realmente está ocurriendo: que hay decisiones financieras que se están tomando, aunque no se verbalicen, apunta María Fernanda Villalón. (iStock)

Hay un momento curioso en la vida adulta: cuando todo cambia, pero nadie lo nombra; una boda, una mudanza, la llegada de un hijo o el inicio de una vida en pareja suelen venir acompañados de celebraciones, abrazos y buenos deseos; sin embargo, también implican ajustes económicos profundos de los que casi no se habla, como si reconocerlos fuera de mal gusto.

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En México, hablar de dinero sigue siendo un tema incómodo incluso cuando es imposible ignorarlo, preferimos mantener la conversación en lo emocional, en lo simbólico, en lo festivo. El resultado es que atravesamos momentos de vida importantes sin discutir lo que realmente está ocurriendo: que hay decisiones financieras que se están tomando, aunque no se verbalicen.

Lo paradójico es que, en estas situaciones, el apoyo existe muchas veces por parte de nuestras propias familias, amistades y comunidades cercanas. De hecho, estos actos buscan acompañar, auxiliar, estar presente o expresar su amor en tiempo, palabras y regalos, pero ese respaldo rara vez se traduce en una conversación clara sobre necesidades reales, prioridades o impacto a largo plazo. La intención está; la dirección, no.

Esta desconexión no tiene que ver con falta de generosidad, sino con una incomodidad cultural en México profundamente arraigada; nos cuesta hablar de dinero incluso con quienes más queremos, tememos que, ponerlo sobre la mesa rompa la magia del momento, cuando en realidad lo que origina es improvisación.

Esto se puede traducir a una contradicción latente: comunidades dispuestas a apoyar desde el cariño y el afecto, pero sin un marco que les permita hacerlo de manera consciente. Los regalos se multiplican, el dinero se dispersa y las decisiones importantes se postergan. No porque no importen, sino porque nadie quiere ser quien haga la pregunta incómoda.

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¿Esto cómo puede afectar nuestras relaciones con las personas que amamos? Al final, evadir hablar sobre ahorro, gasto o inversión también revela algo más profundo sobre cómo entendemos el patrimonio. Aún en 2026, seguimos pensando que el capital es individual, frío, casi técnico, cuando en la práctica muchas decisiones financieras se toman día a día para un bien en común. El dinero entra a la escena en muchas etapas de la vida y en ellas se comparte felicidad, emoción y seguridad, pero no se relacionan entre sí.

Tal vez el verdadero problema no esté en cómo celebramos, sino en cómo subestimamos el papel que nuestras comunidades pueden jugar. El apoyo existe, el afecto está ahí, pero falta la conversación que conecte ese amor con decisiones que realmente impacten el futuro de quienes atraviesan esos cambios.

Atreverse a resignificar estos momentos no implica volverlos fríos, utilitarios o meramente transaccionales; implica algo más honesto, reconocer que alcanzar las metas personales también son logros económicos, y que hablar de ello no le resta emoción al momento, sino que puede darle sentido y dirección.

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Quizá el primer paso no sea cambiar la forma de regalar, sino animarnos a hacer algo más simple y más difícil al mismo tiempo: hablar de dinero con quienes nos quieren cuando la vida está avanzando. Porque cuando todos nos sentamos en una mesa para hablar del futuro, el apoyo en colectivo se integra a una intención, deja de ser un gesto aislado y empieza a convertirse en una decisión que compartes para construir un negocio, una casa, o una vida con libertad financiera.

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Nota del editor: María Fernanda Villalón Rivera es emprendedora y cofundadora de De Mi Para Ti. Su enfoque combina estrategia, organización y trato humano, con una visión de crecimiento sostenible y liderazgo femenino en el sector de servicios. Escríbele a fernanda@demiparati.mx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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