Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Mundial 2026, ¿la oportunidad que buscamos para potenciar los negocios con EU?

La venta de camisetas, productos oficiales, accesorios y experiencias temáticas puede convertirse en una plataforma para expandir presencia de marca en mercados que tradicionalmente se les escapan.
mar 17 febrero 2026 06:00 AM
Reloj Mundialista Auditorio
El Mundial de Futbol 2026 es, sin duda, una de las mayores plataformas del 2026 para generar negocios entre Latinoamérica y Estados Unidos. Más allá de los goles, los contratos, experiencias y conexiones que se tejan en junio y julio pueden sembrar frutos por años, considera Máximo Crespo. (Foto: Mario Jasso / Cuartoscuro.com)

Este 2026 no es un año más en el calendario global: es el año del Mundial de futbol, una cita que reúne multitudes, emociones y, sobre todo, una enorme oportunidad económica.

La Copa del Mundo es el evento más importante del mundo en materia de espectadores (por encima de las Olimpiadas). Esta edición se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. Más de 5,000 millones de espectadores verán los 104 partidos. Este tsunami representa una rara convergencia de turismo, comercio, entretenimiento y negocios transfronterizos que Latinoamérica puede aprovechar para estrechar lazos con la economía estadounidense y posicionarse como socio estratégico en la región.

Publicidad

Según proyecciones oficiales de la FIFA junto con la Organización Mundial del Comercio y consultoras independientes, el Mundial podría generar hasta 18,000 millones de dólares en impacto económico directo entre turismo, consumo y servicios vinculados al evento, con un gasto diario promedio estimado de alrededor de 416 dólares por turista y una estadía media de casi dos semanas.

Ese flujo masivo de visitantes transforma el año en una especie de “olimpiada del consumo global”. Pocos días atrás, la Secretaría de Turismo de la CDMX informó que esperan recibir más de 5 millones de turistas durante el mundial. Estados Unidos señala que el 40% de los espectadores que visiten sus estados serán visitantes extranjeros.

Todos son números grandes, impactantes, pero ¿qué significan estas cifras para los negocios de origen latinoamericanos y su relación comercial con Estados Unidos?

Empecemos por lo obvio. El sector más dinámico sin dudas será el turismo y la hospitalidad. El movimiento de aficionados desde Argentina, Brasil, Colombia o Perú, aunque en verdad de cualquier país de nuestra región, no sólo implica ventas de boletos, vuelos y hoteles, sino una cadena de oportunidades para los servicios asociados como gastronomía, traslados cortos, comercios de cercanía, etc.

Producción de alimentos y bebidas. Una oportunidad para países como los nuestros que somos grandes productores de alimentos de calidad. Estados Unidos es un mercado muy grande, cerca de 350 millones de personas con un PIB per cápita de casi 85,000 dólares. En este sector la oportunidad crece pues desde el 2023 Estados Unidos está importando más alimentos de los que exporta (históricamente ha sido al revés). Veamos el caso del aguacate mexicano, que aumenta su exportación en +15% para cubrir la demanda del Super Bowl.

Para las marcas latinoamericanas, el evento se traduce en una ventana para presentar productos icónicos —desde ropa y souvenirs hasta bebidas y gastronomía— a un público diversificado y con alta disposición de gasto. La venta de camisetas, productos oficiales, accesorios y experiencias temáticas puede convertirse en una plataforma para expandir presencia de marca en mercados que tradicionalmente se les escapan.

Publicidad

Universidades y centros de capacitación suman a su oferta educativa programas y cursos que cruzan alguna temática del deporte y espectáculos masivos así como programas generales aprovechando la afluencia de gente durante los dos meses del Mundial. Condados importantes como el de Broward, Florida, realizaron, en conjunto con la FIFA, cursos de negocios para los comercios y empresarios locales.

Hay otra línea de oportunidades de negocios que va más allá de las ventas directas durante el torneo. El Mundial impulsa proyectos que generan relaciones comerciales duraderas. Empresas tecnológicas, de infraestructura, servicios de seguridad y soluciones smart cities encuentran en el mayor espectáculo global un escenario ideal para desarrollar soluciones que van desde sistemas de gestión turística hasta plataformas de pago o logística inteligente. A modo de ejemplo, en Los Ángeles, Nueva York y Miami se encuentran implementando sistemas de IA y análisis de datos para mejorar operaciones, servicios turísticos y seguridad.

En Los Ángeles se están instalando kioscos inteligentes multilingües y conectividad 5G urbana extendida tanto para los residentes como para los turistas que reciban. Miami, por su lado, está experimentando grandes inversiones en infraestructura urbana (estimadas en 25,000 millones de dólares) que incluyen modernización del sistema de transporte, conexión a aeropuertos, accesos viales y desarrollo de barrios alrededor de zonas de fan experiences y estadios.

Para la región latinoamericana, esto no es menor: diversificar exportaciones más allá de bienes primarios hacia servicios de valor agregado puede abrir puertas a inversiones y alianzas que se extiendan mucho después de que suene el último silbato.

Conclusión: una oportunidad de doble sentido

El Mundial de Futbol 2026 es, sin duda, una de las mayores plataformas del 2026 para generar negocios entre Latinoamérica y Estados Unidos. Más allá de los goles, los contratos, experiencias y conexiones que se tejan en junio y julio pueden sembrar frutos por años. La clave para aprovechar esta oportunidad no estará sólo en vender tickets o paquetes turísticos, sino en consolidar relaciones comerciales, elevar el nivel de servicios y pensar en alianzas estratégicas que trasciendan el evento.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad