A diferencia de los mercados más avanzados de la región, esta transformación aún enfrenta con fuerza el problema de los sistemas heredados, cuya modernización consume tiempo y recursos, y limita la velocidad de la innovación. La aplicación de la IA en entornos de Core Bancario requiere mucho más que nuevos algoritmos: presupone una arquitectura moderna, datos confiables, interoperabilidad y escalabilidad. En México, gran parte de las instituciones financieras aún operan con infraestructuras diseñadas para un mundo predigital, lo que convierte la adopción de la IA en un complejo ejercicio de ingeniería, y no solo en una decisión de negocio. La modernización de los sistemas heredados sigue siendo el principal obstáculo para que la IA genere ganancias reales en eficiencia, personalización y reducción de riesgos.
Este desafío está directamente relacionado con el ritmo más lento de la migración a la nube en el país. A diferencia de países de la región como Brasil, donde la nube ha avanzado con mayor rapidez, el mercado mexicano aún mantiene una parte significativa de sus operaciones en instalaciones locales. Se estima que alrededor del 90% de las cargas de trabajo bancarias aún deben migrarse. Además, los frecuentes cambios regulatorios añaden complejidad al proceso, lo que provoca que muchas iniciativas avancen de forma artesanal, incrementando los costos y alargando los plazos.
La paradoja es que México cuenta con las condiciones objetivas para acelerar este salto. El país ya se ha consolidado como uno de los principales destinos de capital de riesgo en América Latina, captando el 46% de las inversiones en startups en el primer semestre de 2025. Al mismo tiempo, importantes proveedores globales están reforzando su compromiso con la región. AWS anunció inversiones por 5 mil millones de dólares en México, mientras que Microsoft también está expandiendo su presencia en América Latina, lo que indica que la infraestructura, la capacidad computacional y los servicios avanzados de IA estarán cada vez más disponibles a nivel local.
El tema de la competitividad regional cobra aún más relevancia al observar que México ha superado a Brasil como el principal destino de capital de riesgo en América Latina, captando el 46% de los 1,700 millones de dólares en financiación para startups en el primer semestre de 2025. Este movimiento indica el interés de los inversores por el mercado mexicano, pero también expone la necesidad de que el sector bancario se mantenga al ritmo del ecosistema de innovación. No basta con tener capital disponible si la infraestructura tecnológica de las instituciones financieras no permite la implementación ágil de soluciones basadas en IA.