Hoy, no misterio, sabemos cuál es la agenda axial en la revisión del tratado comercial. El tema central es la energía, los periféricos, de alguna u otra forma, están asociados al mismo. El Gobierno Federal mexicano comenzará pláticas contra las cuerdas. La soga que tendrá al cuello al iniciar la ronda será la deuda de Petróleos Mexicanos. Aunque ya nada nos sorprende del exótico proceder del equipo que tiene el pandero, no puede sino llamar la atención el hecho de que piensen que nuestros socios comerciales creerán los impresentables números que publican las instancias burocráticas aquí en México, incluyendo, el muy recortado saldo del pasivo a cargo de la arruinada empresa petrolera.
Casilla 0 en la negociación
No, todo mundo sabe que la deuda de Pemex es infinitamente mayor a la que reconoce, y que las cuentas no cuadran. Se pusieron a restringir el registro de deuda, manipulando a modo lo que realmente deben. Gracias a los hoy exministros, Laynez y Pérez Dayán, el Consejo de Petróleos Mexicanos pudo burlar la Ley General de Deuda Pública, pero sólo ganó algo de tiempo. Victoria pírrica, pero costosa, la brindada por los otrora operadores judiciales del sistema. El estado de insolvencia del organismo es aterrador, y más, si se suman los faltantes en los fondos de pensiones, vivienda, y atención médica de sus trabajadores, a quienes sus jefes atracaron impunemente.
Luis Videgaray “saneó” la situación financiera de la arruinada petrolera poniendo todo debajo del tapete, y para eso, se apoyó en ministros a modo. Para eso los puso. Sin embargo, ahora, habrá tres tipos de deuda, a saber, la generada a favor de empresas de los Estados Unidos de América, que no se quedarán a jugar volados en tribunales tripulados por el gobierno, ésta se pagará por las buenas, las malas o las peores; la de los coyotes, que operan como títeres de los miembros del Consejo de Administración, y que, en el río revuelto, tratarán de colgarse de lo negociado por los vecinos, y, finalmente, la del resto de los acreedores, quienes muy difícilmente podrá recuperar lo que la negra y opaca empresa les debe. Así es, la carta que se jugará el día uno impondrá una dinámica en la que, ni en la Secretaría de Economía, y mucho menos en la imberbe Cancillería, tienen la más remota idea de cómo manejar.
Pensar que el nuevo canciller cuenta con amarres para poder hacer frente al planteamiento es desconocer la realidad. La fatua e infundada narrativa que se ha usado para impulsar un nombramiento insostenible dibuja a un experto reconocido en el exterior que, simple y sencillamente, no existe. Imaginar que Ebrard, quien llamó a votar en contra de Trump en la primera vuelta, será tratado con deferencia, es no querer ver que se trata de un negociador vulnerado. Allá saben que no forma parte del equipo que manda, así como de que tiene asignada una cartera de cuetero, maquiavélicamente otorgada para acabar con el poco capital político con el que llegó al 2024.
Lee más
Los temas centrales en la mesa nada tienen que ver con las ingenuas consultas que hizo la SECONO, por lo que, una vez más, Ebrard, y ahora su novel entenado, no harán trapecismo en la carpa principal, sino que harán malabares en una pista que ni siquiera tendrá reflector. Los temas torales pues, serán energía y seguridad nacional, y en ambos, simple y sencillamente, no pintan. No es casual que dejarán al galo plantado en la primer reunión, para ellos no resulta relevante. Tuvieron que armarle una insulsa comitiva de recepción al día siguiente, pero ya por pena ajena. Esa será la historia, ese par lleva canicas a una partida de ajedrez.
La palabra soberanía seguirá usándose, pero será una papa caliente, porque tendrán que vivir la negociación en medio de duras, pero legítimas exigencias, tendientes a que sea entregada la turba de malandrines, hoy de todos conocidos quienes, hasta hace poco, se autonombraban políticos del oficialismo. Ello ocurrirá en medio de cobros sin prórroga ni espera.
El escondrijo usado por la burocracia mexicana, sí, el trabuco de fideicomisos de garantía de emisiones petroleras, ubicado más allá del Bravo, ahora será rehén del proceso de cobro y, cuando éste sea señalado como necesario para seguir manteniendo la operación de la petrolera, será claro que lo único que harán es delinear la realidad. Entregarán así, forzadamente, los cuantiosos recursos, o la administración del oro negro. Al final del plazo, esa palabra, que nunca respetaron, ni invocaron sino hasta que a la mala se hicieron del poder, será soga en la casa del ahorcado. Difícil será armar un discurso soberano que no acabe por evidenciar exactamente lo contrario.
Lee más
Han decidido esconderse detrás el tótem, a quien le encomendarán calme a las masas, aunque es bien sabido que, de petróleo; de cómo opera esa industria, y más, de su financiamiento internacional, no sabe nada. Así es, Cuauhtémoc Cárdenas nada sabe del tema, más allá de que gracias al petróleo su familia ha vivido más que opíparamente. Jamás tuvo cargo en el sector, no se dedica, ni se dedicó a la materia, ni nadie con mediano conocimiento lo consultaría como perito en hidrocarburos. Sabe, y mucho, de cómo grillar a la gente con una decisión supuestamente soberana, que entregó la riqueza mexicana a todos, menos a los mexicanos. Si se hicieran bien las cuentas, la imagen del expropiador tendría que ser penosamente relegada en la historia de México.
Pemex, lo mismo involucra seguridad que energía, ya que el saqueo más grande que haya visto este país involucra el robo de petróleo, el ocultamiento de lo que pasa en Pemex, así como el fondeo a organizaciones criminales batidas en dinámicas electorales. Es la cueva AMLO Baba, donde el combate a la corrupción debió haber comenzado, y no, en imaginarios molinos sitos en el sector privado.
De la Fuente revisó la agenda, los planteamientos esperables y la postura azteca, y dijo, es mejor aquí huyó que aquí se hundió. El nuevo no tiene idea de lo que le espera. Le arrojarán cacahuates, calmará el hambre, pero no entenderá el mensaje. Ebrard tendrá que cabecear una y mil veces, pero al final, serán la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y en la Secretaría de Energía las que tomarán la rienda de la negociación, la cual, empieza y pasa, por definir el futuro de los hidrocarburos en México, teniendo como asunto estelar el gas. Al final, llegará Seguridad Pública para hacer efectivo el plan que haya que implementar para arrancar de las mafias el control de la empresa.
Lee más
Olvida quien ahora entre risas nos sale con comités de aparecidos, que Trump modificó en su primer mandato la ecuación, haciendo del fracking el camino por el que la economía americana retomó el camino. Sí, la tecnología ha cambiado radicalmente en los últimos 20 años y las vetustas acusaciones son obsoletas, pero, como en todo, Pemex está más que atrasado, tendrá que escuchar, y finalmente hacerse a un lado. Resulta de la más elemental lógica, que una académica conclusión adversa al tema planteado sería una sentencia suicida, una, que precipitaría la inviabilidad no sólo del régimen, sino la del aparato productivo nacional. Así como hace unos años la verdad noruega (Nordske Veritas) no gustó en el peritaje de la línea 12 del Metro, que por cierto también encontró a Ebrard mal parado, la verdad tecnológica será una dura lección de real politik. Por ello, gustosamente se reciben apuestas.
____
Nota del editor: Gabriel Reyes es exprocurador fiscal de la Federación. Fue prosecretario de la Junta de Gobierno de Banxico y de la Comisión de Cambios, y miembro de las juntas de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión