Esa lógica sigue siendo válida. Sin embargo, el problema es que ya no es suficiente, porque en la actualidad, una proporción creciente de la demanda informativa sobre marcas, empresas, servicios y productos no pasa por una búsqueda en Google ni por una nota periodística. Pasa por una pregunta a ChatGPT, a Perplexity, a Gemini, a Copilot, a Claude, entre otros motores de inteligencia artificial generativa. Y esos sistemas responden sin llamar al área de comunicaciones, sin revisar el último comunicado, sin considerar si la información que tienen es reciente, precisa o representativa del posicionamiento actual de la compañía.
Gartner proyectó que el volumen de búsquedas tradicionales caerá un 25% para 2026, desplazado por el uso de asistentes e interfaces conversacionales. Traducido a reputación: una parte significativa de la primera impresión que alguien tiene de una organización ya no ocurre en un canal que el equipo monitorea.
Esto no es un problema de tecnología, es un desafío de gobernanza de narrativa. Porque los modelos de lenguaje no inventan información. La extraen, ponderan y sintetizan desde lo que existe en internet: artículos de prensa, foros, reseñas, reportes, entradas de Wikipedia, menciones en redes sociales, documentos públicos, entre otras fuentes.
La narrativa que un sistema de IA construye sobre una empresa u organización es, en esencia, el promedio ponderado de todo lo que se ha dicho sobre ella en entornos digitales. Y ese promedio puede no coincidir con lo que la dirección de comunicaciones lleva años intentando comunicar.
El riesgo no es hipotético. Por ejemplo, una compañía que atravesó una crisis hace tres años, la gestionó bien y la superó, puede seguir siendo descrita por sistemas de IA con el peso de esa crisis porque el volumen de contenido negativo generado en ese momento supera al contenido positivo posterior. Mientras que una que renovó su liderazgo, reorientó su estrategia y transformó su cultura puede ser resumida con datos de hace cinco años porque eso es lo que tiene mayor densidad en su ecosistema digital.