¿Qué me gustó?
En general se trata de un equipo ligero, estético, portable y muy fácil de usar. El diseño es acertado y mantiene la estética que Nokia ha traído en sus últimos smartphones de la misma gama, como el Nokia 6.2, con un lector de huella en la parte trasera y una configuración de cámaras similar, lo que me gustó pues a diferencia de muchos equipos que acoplan todas las cámaras en un rincón superior, en ésta quedan mejor ubicadas en el centro.
Aunque el material es plástico el acabado que tiene no es brillante lo que le da un punto extra para aquellos usuarios que no son fanáticos de usar una carcasa y que sufren porque las huellas ‘ensucian’ el teléfono. En este caso el terminado matizado hace que este factor no sea un problema.
Así como otros equipos de Nokia la interfaz de la pantalla es fácil de usar y puedes integrar accesos directos a aplicaciones. Su batería logró además que trabajará por un día completo demandando mucho procesamiento entre aplicaciones, pues edité textos, tome fotos, accedí a redes sociales y a mi mail de forma constante, sin embargo un detalle sobre la batería es que el tiempo de carga hasta el cien por ciento puede demorar entre hora y media y dos horas.
¿Y que no no me gustó? El equipo no es resistente al agua, ni al polvo, lo que le puede dar malas calificaciones en la gama, teniendo en cuenta que equipos con un precio similar, de marcas como Motorola o Samsung, ya tienen certificaciones de este tipo.
En conclusión, el Nokia 5.3 puede ser una buena opción para aquellos padres de familia que busquen un smartphone para que sus hijos estén en clase online, o entretenidos con algún contenido de video, pues su pantalla tiene un tamaño ideal para este fin. Sin embargo si buscas diversión con la cámara del equipo es mejor que optes por otros smartphones de la misma gama.
El precio del equipo con el carrier que eligió Nokia, en este caso ATT, es de 5,999 pesos, una tarifa que cumple con la consigna de calidad-precio, pero que a la hora de comprarlo con otros equipos de la misma gama, puede que no sea el preferido.