Latinoamérica secuestrado
El más reciente reporte de Kaspersky reveló que en la región, Brasil es el país con más ataques exitosos de ransomware, pero México le sigue en el segundo sitio, y en tercero Colombia; Pontirolli advirtió que pese a que la razón es multifactorial existen varias fallas en los procesos de cuidado digital en las personas y negocios que se deben destacar y que abonan a este mal estado de ciberseguridad.
“Wannacry, que atacó en 2017, por ejemplo sigue vigente 3 años después ¿y por qué? porque los sistemas que se usan en negocios en la región son viejos, sobretodo Windows XP, que aunque ya bajó su tasa de uso a 30%, ahora Windows 7 es el problema. Se siguen usando cosas viejas y lamentablemente no todo mundo va a actualizar a sistemas más nuevos, además 66% del software que se usa es ilegal, es pirata. Estamos partiendo de una base mala, mal configurada y si le agregamos piratería es peor”, dijo Pontirolli.
A nivel global el porcentaje de uso de software pirata también es alto y ronda 35%; sin embargo, el analista asegura que América Latina es una de las regiones del globo que más debe elevar las alarmas y medidas de higiene digital para combatir ese ciberataque, que además, le cuesta cada vez más a usuarios y negocios.
Según los datos más actualizados de Kaspersky, a 2020, el impacto económico de ransomware en los negocios es en promedio de 700,000 dólares, más los siete o 14 millones de dólares que piden los secuestradores de datos para liberar los datos y una suma extra por no filtrarlos.
“Esto hace que el problema sea doble y se ha recrudecido. Estamos viendo que los grupos de ransomware ya compiten entre ellos, en qué sentido, en un mercado de datos en el que la información se revende como ransomware as a service. En el que alguien genera el código y después lo revende en el mercado negro. Dado que las víctimas son multinacionales, despachos con información sensible y esto los vuelve valiosos e incluso para la competencia puede ser información interesante”, concluyó el analista.