¿Cómo se instala el chip cerebral de Synchron?
A diferencia de otras empresas, Synchron no requiere realizar una operación cerebral para insertar el chips, sino que se inserta a través de la vena yugular del paciente y, posteriormente, se conecta a una antena ubicada debajo de la piel en el pecho de la persona.
De esa manera se establece una conexión entre ambos elementos. La antena se encarga de recopilar la información cerebral sin procesar y después envía todos los datos a los dispositivos externos.
“Realmente es bastante sorprendente”, señaló Mark, quien recibió el implante en 2023, debido a que padece esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad degenerativa que produce una pérdida gradual del control de los músculos de la persona.
Esto provocó que perdiera la función de sus hombros, brazos y manos, sin embargo, todavía puede hablar y caminar distancias cortas. Asimismo, el paciente se reúne con los especialistas de la empresa dos horas al días, dos veces por semana, para practicar y mejorar el uso de la tecnología.
La colaboración con Apple surgió gracias a las diferentes características de los Vision Pro, un dispositivo de Realidad Mixta que se lanzó a inicios de este año y que los usuarios suelen controlar a partir de movimientos oculares, comandos de voz y gestos de manos.
A partir de su lanzamiento, Synchron ha estado trabajando con Apple para hacerlo accesible a personas que hayan perdido la movilidad en el tren superior de sus cuerpos, según compartió Thomas Oxley, director ejecutivo de la empresa.
Oxley también resalta que decidieron unir esfuerzos con Apple, debido a la preocupación que han tenido por desarrollar características de accesibilidad y, por lo tanto, van a desarrollar más funciones para conectar su tecnología con otros dispositivos del ecosistema Apple.
Synchron se ha convertido en una de las empresas más importantes en el sector de la neurotecnología, pues si bien existen otras compañías, como Paradromics, Precision Neuroscience o Neuralink, esta ya ha generado importantes alianzas con gigantes tecnológicos, como Apple.
Hasta ahora, la empresa ya ha implementado seis de sus interfaces cerebro-computadora en los Estados Unidos y cuatro más en Australia, pero como parte de pruebas, pues no cuenta con el permiso de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para vender esta tecnología más ampliamente.
Asimismo, ha estado trabajando en colaboración con OpenAI para combinar sus dispositivos con las capacidades de la IA generativa y así ayudar a pacientes paralizados a comunicarse de mejor manera.