“La tecnología está redefiniendo lo que significa envejecer”, señaló Kinsey Fabrizio, presidenta de la asociación de tecnología de consumo, la CTA por sus siglas en inglés. Para Fabrizio, esta tendencia se enfoca en mejorar la calidad de vida mediante herramientas accesibles, conectadas y basadas en datos y abarca un espacio donde confluyen dispositivos, inteligencia artificial, servicios digitales y nuevos modelos de negocio.
Fabrizio apuntó que el crecimiento de la población mayor ocurre al mismo tiempo que una expansión acelerada de la tecnología de consumo.
“Cuando la tecnología logra integrarse de manera cotidiana en la vida de las personas, su impacto es sistémico”, apuntó la presidenta de la CTA.
Gary Shapiro, CEO y vicepresidente de la CTA, señaló que el envejecimiento poblacional empuja a la industria a pensar en soluciones escalables y económicamente sostenibles, no en gadgets aislados.
Para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 60 años, y el grupo de mayores de 80 será el que más rápido crezca. En paralelo, el mercado global de salud digital, que incluye buena parte de las soluciones asociadas a longevidad, crece a tasas de doble dígito y se encamina a rozar el billón de dólares antes de terminar la década.
En los pasillos del CES 2026, varias startups mostraron cómo esta tendencia se materializa. Algunas desarrollan plataformas de monitoreo continuo capaces de medir biomarcadores cardiovasculares, metabólicos o de movilidad desde casa, mientras que otras combinan IA con análisis de datos para anticipar riesgos de salud antes de que se conviertan en eventos clínicos.
También hay propuestas que integran nutrición personalizada, salud mental y actividad física en modelos de suscripción, pensados para acompañar al usuario durante años, no para resolver un problema puntual.
Una evolución de la clásica báscula inteligente que ahora va más allá del peso. El Withings Body Scan 2 analiza más de 60 biomarcadores en solo 90 segundos, incluyendo eficiencia metabólica, salud arterial, riesgo de hipertensión y características cardiovasculares, con el objetivo de ofrecer una evaluación integral del estado fisiológico.
La compañía lo posiciona como una “longevity station” que combina bioimpedancia, ECG de seis derivaciones y otras mediciones avanzadas para monitorear aspectos críticos de la salud a lo largo del tiempo, no solo en términos de fitness sino de salud preventiva y longevidad.
Otra gadget es el Ultra 4 Hormone Monitor, un gadget de salud accesible para el hogar que utiliza un analizador con sensores para medir cuatro hormonas clave (FSH, LH, E3G y PdG) mediante muestras de orina. Aunque su enfoque principal es la salud hormonal, su integración con una app permite establecer líneas de base biológicas individualizadas, una pieza cada vez más valiosa en estrategias de salud preventiva orientadas a longevidad.
Y dentro de la programación del Digital Health Summit del CES 2026 muestra que hay múltiples propuestas de wearables, sensores y plataformas de diagnóstico continuo que cubren desde movimiento y sueño hasta salud femenina y telemedicina.
A diferencia de otros ciclos de innovación, aquí el usuario potencial no es un nicho joven y digitalizado, sino prácticamente toda la población.