Desde el boom de la Inteligencia Artificial, todos hablan de que esta tecnología te hará más productivo, que multiplica las capacidades de la fuerza laboral. Pero además de su potencial para eliminar empleos, existe otro riesgo oculto detrás de su uso: el burnout está más cerca de quienes más la adoptan sin las previsiones necesarias.
Investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, publicaron en la revista Harvard Business Review los descubrimientos más recientes de un estudio “en desarrollo”, el cual ha tomado más de ocho meses y en el que han participado más de 200 personas que trabajan en una compañía de tecnología cuya apuesta por la adopción de la IA no era mandatoria.
Según los resultados, si bien nadie les presionó para obtener mejores resultados y tampoco se les impusieron nuevos objetivos, 40 de los participantes comenzaron a hacer más actividades labores simplemente por las herramientas les hacían sentir que era más factible.