La compañía, que en junio de 2024 anunció haber superado los 2.5 millones de anillos vendidos, compite por adherencia y calidad de señal, dos variables que definen el negocio de los wearables ahora que el valor está en los datos longitudinales y las recomendaciones personalizadas.
“El estrés es fisiológico. No es solo cómo te sientes, es cómo responde tu cuerpo y eso es lo que medimos”, señaló Doug Sweeny, Chief Marketing Officer en Oura a nivel global.
La estrategia de la empresa es menos fitness y más centrada en la salud cotidiana. Desde la presentación de su llegada a México, la firma insistió en su posicionamiento de hábitos y prevención como algo que es parte de su filosofía de origén, pues al ser finlandesa la idea de pensar en el futuro y sobre todo del bienestar como un conjunto físico y mental es una prioridad.
“Descansar y recuperarse tiene la ventaja competitiva, pero no un lujo. Nuestro foco es traducir señales fisiológicas como sueño, recuperación, actividad, estrés a scores y coaching, con el objetivo de que la tecnología se quede en el fondo y el usuario tome decisiones con menos fricción”, precisó Sweeny.