Publicidad
Revista Digital
Publicidad

El IMSS le gana tiempo al daño cerebral, gracias a la IA

Esta herramienta y los equipos de imagen ayudan a tratar más rápido los accidentes cerebrovasculares, salvando vidas y reduciendo secuelas.
mié 18 febrero 2026 05:55 AM
El IMSS ya usa inteligencia artificial para tratar pacientes: así diagnostica si una persona tiene daño cerebral
La IA no sustituye a los médicos, lo que hace es darles información procesada y precisa de inmediato sobre la extensión de la lesión. (Foto: Instituto Mexicano del Seguro Social/Cuartoscuro)

Cada minuto cuenta cuando ocurre un accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como ictus. En estos eventos, la falta de circulación sanguínea en el cerebro puede traducirse en daño permanente, discapacidad o incluso la muerte. Hoy la tecnología juega un papel decisivo en mejorar la atención y supervivencia de los pacientes, y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ya echa mano de imagen avanzada e Inteligencia Artificial (IA) para este fin.

La trombectomía mecánica, un procedimiento mínimamente invasivo para remover coágulos de grandes arterias del cerebro, ha demostrado cómo la innovación tecnológica puede cambiar el destino de un paciente.

“Antes, identificar si un paciente era candidato a la trombectomía podría tardar entre 60 y 90 minutos; ahora, con imagen avanzada e IA, tenemos la información en menos de cinco minutos”, explica el doctor José Raúl Neri Alonso, especialista en terapia endovascular neurológica del IMSS.

Publicidad

La disminución del tiempo de atención puede marcar la diferencia entre que una persona vuelva a caminar, hablar o valerse por sí misma, o que quede con parálisis, problemas graves del lenguaje o dependencia permanente. En términos médicos, cada minuto ganado significa menos tejido cerebral dañado y mayores posibilidades de recuperación funcional, no solo de sobrevivir al evento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los ACV son la segunda causa de muerte a nivel global, con 4.95 millones de muertes en países de ingresos medios y bajos. En México, se registran 118 casos por cada 100,000 habitantes, equivalentes a 170,000 nuevos pacientes al año. Entre ellos, el 20% puede fallecer en los primeros 30 días, y siete de cada 10 sobrevivientes presentan algún grado de discapacidad.

La IA como aliado para acelerar la atención

Un accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando un coágulo bloquea la circulación sanguínea en el cerebro, impidiendo que el oxígeno llegue a ciertas áreas. Según Neri Alonso, los síntomas pueden incluir debilidad en brazos o piernas, dificultad para hablar, pérdida de visión en un ojo o disminución del estado de alerta. La rapidez para reconocer estas señales puede marcar la diferencia entre la vida y una discapacidad.

La trombectomía mecánica, con la que se tratan estos acontecimientos, consiste en introducir un catéter por la arteria femoral (ingle) o radial (brazo) hasta el sitio del coágulo, atraparlo y extraerlo, restaurando el flujo sanguíneo.

En el IMSS, la IA se utiliza para analizar rápidamente imágenes de tomografías y resonancia magnética, identificando qué pacientes aún pueden beneficiarse de la trombectomía. Esa información permite activar protocolos como el “Código Cerebro”, un protocolo que permite coordinar rápidamente la atención de pacientes con ACV, integrando infraestructura hospitalaria, personal capacitado y tecnología de punta.

Publicidad

La IA no sustituye a los médicos, dice Neri Alonso, lo que hace es darles información procesada y precisa de inmediato sobre la extensión de la lesión, el tamaño del área que ya no puede rescatarse y el volumen de tejido que aún puede salvarse. Esa precisión permite extender la llamada “ventana de atención”, es decir, el tiempo en que se puede intervenir con ventajas clínicas.

Neri Alonso, quien coordina el proceso de trombectomía del programa Código Cerebro, señala que gracias a esta articulación, es posible extender la ventana de atención de un paciente hasta 24 horas en casos seleccionados, aumentando la probabilidad de recuperación y reduciendo la discapacidad.

Además de agilizar procesos clínicos, el protocolo también incluye una estructura de coordinación nacional (Centro Virtual de Operaciones de Emergencias y Desastres) que gestiona el flujo de pacientes en menos de tres minutos y vincula a las unidades de primer contacto con los hospitales que pueden intervenir de urgencia.

“La infraestructura es costosa (inversión gubernamental), pero su implementación se justifica plenamente por los resultados en la calidad de vida de los pacientes”, afirma Neri Alonso.

Si bien no hay datos públicos sobre el monto económico que implicó la implementación del programa "Código Cerebro", el IMSS sí revela que unos de los logros más notorios del programa es que en más del 90% de los casos de tratamiento trombolítico se ha logrado administrar el medicamento en las primeras 1.5 horas tras la llegada del paciente a urgencias, un tiempo crucial para la efectividad del tratamiento.

Publicidad

El programa opera en más de 136 hospitales de Segundo Nivel y en 10 Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE) en todo el país. Además, más de 13,000 trabajadores de la salud han recibido capacitación específica para atender estos casos.

Neri Alonso enfatiza la importancia de la prevención y la educación en salud: conocer los factores de riesgo y actuar con rapidez ante los síntomas puede salvar vidas incluso antes de que el paciente llegue al hospital. De acuerdo con la Secretaría de Salud, modificar los factores de riesgo, como hipertensión, diabetes y malos hábitos de vida, puede reducir hasta en 80% la recurrencia de estos eventos.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad