En ese terreno, la inteligencia artificial comienza a ganar espacio como una herramienta para optimizar la selección de talento y reducir uno de los grandes dolores de las empresas: la rotación laboral.
Según datos compartidos por Mariano Miranda, CEO de Buo, el uso de modelos algorítmicos en los procesos de contratación que la empresa gestiona ha permitido reducir hasta 40% la rotación de personal, en comparación con esquemas tradicionales.
“El problema no es solo a quién contratas, sino cuánto te cuesta equivocarte”, explica Miranda. Para Buo, el costo de rotación equivale, en promedio, a 1.5 veces el salario mensual de un trabajador, si se consideran gastos de reclutamiento, capacitación, pérdida de productividad y tiempo de adaptación.
En un país como México, donde la tasa de rotación laboral alcanza 17%, según la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos, el impacto agregado se vuelve estructural.
El CV como filtro roto
Parte del problema, sostiene Miranda, está en la fragilidad del currículum como principal herramienta de evaluación. Desde su experiencia, hasta 70% de los CV contiene información alterada, exagerada o directamente falsa, mientras que cada etapa del proceso tradicional —filtro inicial, entrevistas, pruebas, validaciones— provoca la caída de entre 15% y 30% de los candidatos por la fatiga que ello representa, particularmente si el tiempo de espera es prolongado.
“Es un sistema que pierde talento valioso en cada paso y que, además, toma decisiones con información incompleta o sesgada”, señala Miranda.
La promesa de la inteligencia artificial es cambiar ese paradigma. En lugar de evaluar solo credenciales formales o trayectorias lineales, los sistemas de people analytics permiten analizar patrones de comportamiento, habilidades, compatibilidad con equipos y desempeño histórico para predecir la probabilidad de permanencia y éxito de un candidato en un puesto específico.