La reciente tendencia global, encabezada por países como Australia y España, de prohibir el acceso a redes sociales a menores de edad encendió el debate en México. Sin embargo, implementar una medida de esta naturaleza en el país no solo enfrentaría retos sociales, sino que chocaría directamente con compromisos internacionales de gran peso, particularmente con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De acuerdo con Iván Díaz, abogado y perito informático, una restricción de este tipo alteraría las reglas de operación acordadas en el bloque comercial de América del Norte, pues al intentar imponer obligaciones adicionales a las plataformas digitales que no están contempladas originalmente, México se colocaría en una posición de vulnerabilidad jurídica frente a sus socios comerciales.
El T-MEC, en su Capítulo 19 de Comercio Digital, tiene un par de disposiciones relevantes. Una garantiza que los usuarios puedan acceder a servicios y aplicaciones en línea, mientras que la segunda establece que las plataformas no son responsables de contenidos de terceros, una disposición protegida en el marco del tratado, pues de imponer mecanismos de verificación de identidad representa el contravenir otros principios de privacidad y protección de datos personales de los adultos.