Según Caroline Merin, CEO de Leona, una app para médicos que se integra con WhatsApp, más del 70% de los médicos en el país utilizan la plataforma de mensajería como un canal habitual para interactuar con sus pacientes. Esta consulta extendida va desde dudas menores hasta seguimiento clínico, pero genera también trabajo extra para los profesionales.
“El problema es que eso se vuelve una carga invisible, ya que están respondiendo mensajes todo el tiempo, sin orden, sin horarios y sin herramientas”, mencionó Merin.
Estas consultas que llegan a cualquier hora, notas de voz con síntomas poco claros, solicitudes de receta, cambios de cita, urgencias que no siempre lo son, interrumpen además en la vida personal de los médicos.
Para Merin la idea de Leona surgió precisamente de esa tensión. Tras haber liderado operaciones de Uber en México y pasar por Rappi, detectó una brecha evidente entre la expectativa de los usuarios y la realidad de la atención médica.
“Hay un contraste muy grande entre lo que esperamos como pacientes y las herramientas que tienen los médicos. Nos dimos cuenta de que no hacía falta crear un nuevo canal, sino mejorar el que ya existe”, apuntó.
La plataforma da una capa tecnológica encima de WhatsApp que ordena, automatiza y, eventualmente, gestiona esta operación. A diferencia de las plataformas tradicionales de telemedicina, no intenta intermediar la relación médico-paciente ni atraer usuarios hacia un marketplace.
La herramienta introduce funciones de triage automatizado, con preguntas clínicas iniciales que ayudan a entender el motivo de consulta, resúmenes de conversaciones, sugerencias de respuesta y gestión de citas.
También permite incorporar asistentes o personal administrativo que pueden responder ciertos mensajes sin acceder a información sensible, manteniendo la confidencialidad del paciente y el control del médico sobre la conversación.