La Selección Mexicana mezcla pasión y negocio, generando millones pese a críticas e ilusiones.(X @miseleccionmx)
Expansión Digital
La selección mexicana de futbol despierta pasiones encontradas: ilusiones y alegrías se mezclan con críticas, frustración y, en ocasiones, un desprecio casi absoluto hacia el funcionamiento del balompié nacional. Pero más allá de amores y odios, nadie puede negar que este equipo es un gran negocio.
Aunque los resultados cambian cada cuatro años, los ingresos siguen llegando sin pausa. Los derechos de transmisión, los contratos con gigantes como Adidas, Coca-Cola, Banorte, Amazon, AT&T y Caliente, y las lucrativas giras por Estados Unidos, donde los estadios se llenan sistemáticamente, mantienen a la máquina financiera del Tri siempre en marcha.
Entonces, surge la pregunta inevitable: ¿quién es realmente el dueño de la selección mexicana? En el papel, la respuesta es simple. Pero adentrarse en el tema revela un entramado mucho más complejo, donde mandatos de facto y aliados con enorme poder económico ejercen gran presión al momento de tomar las decisiones.
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¿Quién es el dueño de la selección mexicana?
En sentido estricto, la selección mexicana de futbol no tiene un dueño. Más que un propietario, cuenta con un administrador: la Federación Mexicana de Fútbol Asociación, A.C. (FMF o Femexfut), responsable de la operación del equipo nacional.
Ese “A.C.” al final del nombre indica que se trata de una asociación civil. En términos simples, es un grupo de personas que se unen para perseguir un fin común. Por ello, no existe la figura de un dueño; la autoridad máxima recae en un presidente. Sus principales directivos hoy en día son:
Ivar Sisniega – Presidente Ejecutivo de la FMF
Duilio Davino – Director Deportivo de la Selección Nacional Mayor Varonil
Según el Estatuto Social de la FMF : “La Federación es una asociación civil constituida conforme a las leyes mexicanas, con personalidad jurídica y patrimonio propio, por lo que de acuerdo con su naturaleza jurídica carece de cualquier finalidad lucrativa y sus recursos se destinarán al desarrollo de su objeto social”.
En otras palabras, aunque la Selección genera millones, todo el dinero, una vez cubiertos los gastos operativos, se reinvierte en el funcionamiento del futbol mexicano y en cumplir los objetivos de la FMF, como el desarrollo de jugadores, la organización de torneos nacionales y el mantenimiento de infraestructura. La ganancia económica no se traduce en riqueza privada, sino en inversión dentro de la propia organización.
En resumen, la FMF no reparte dividendos como una empresa tradicional, pero los involucrados obtienen ganancias directas e indirectas en forma de salarios, influencia, oportunidades de negocio y prestigio dentro del ecosistema del futbol mexicano.
La FMF, como asociación civil, administra al equipo; no existe un dueño formal, y la autoridad máxima recae en un presidente.(LUIS ROBAYO/AFP)
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¿Quién toma las decisiones en la FMF y la Selección?
Las decisiones en la FMF son tomadas por la Asamblea General, el órgano rector de esta asociación, la cual está compuesta por varios afiliados del futbol profesional y amateur, según se lee en sus estatutos.
Sin embargo, quienes tienen mayor peso son los clubes de futbol profesional de la Liga MX, específicamente sus dueños, ya que son los que ejercen la mayor influencia política, económica y deportiva dentro de toda la organización.
Aquí viene lo verdaderamente interesante: aunque en el papel todos los afiliados directos tienen el mismo peso y derecho a voto, lo cierto es que existe un grupo de empresarios del futbol que se encuentra en la cúspide de la organización.
Históricamente, la Selección mexicana de futbol ha estado estrechamente vinculada con Televisa y la familia Azcárraga, y no es casualidad. Esta dinastía ha sido decisiva, para bien o para mal, en el desarrollo del futbol mexicano. Basta recordar su papel en los mundiales celebrados en México, la relevancia del Estadio Azteca y el control de los derechos de transmisión.
Empresarios clave con gran influencia incluyen a Emilio Azcárraga Jean.(Foto: Galo Cañas/Cuartoscuro)
A pesar de sus recientes altibajos, se considera que Emilio Azcárraga Jean, principal dueño del Club América y heredero del imperio Televisa, es el empresario con mayor influencia dentro del organismo. Su grado de participación ha fluctuado a lo largo del tiempo, dependiendo de las alianzas que haya establecido con otros propietarios.
Sin embargo, no es el único con gran influencia. También está Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas, quien, aunque sus equipos Mazatlán y Puebla no sean de los más grandes, ejerce un papel central gracias a su control de TV Azteca, que le otorga poder en las decisiones de la FMF.
Otro empresario que ha ganado peso en los últimos años es Alejandro Irarragorri, fundador y actual presidente del Consejo de Administración de Grupo Orlegi, la organización detrás de Santos y Atlas, quien ha logrado consolidarse y establecer alianzas de peso con Salinas Pliego.
Entre los demás actores relevantes están Jesús Martínez, del Pachuca, que aunque actualmente atraviesa un momento complicado, en años previos tuvo gran influencia; y Amaury Vergara, dueño de Chivas, quien no ha tenido un protagonismo tan visible como su padre, Jorge Vergara, en las primeras dos décadas del milenio.
Sí, la Selección y la FMF no tienen un dueño formal, pero gran parte de su desarrollo depende de las decisiones y acuerdos de estos grandes empresarios, quienes determinan desde el entrenador y el presidente de la FMF hasta los derechos de transmisión, ejerciendo un poder de facto sobre la organización.
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Vienen cambios en los derechos de transmisión
Según reportó ESPN, Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), confirmó que este 2026 se licitarán los derechos de transmisión de la selección mexicana. La decisión se dio a conocer en Austin, Texas, durante un encuentro con el Comité Editorial de la FMF.
Aún no se ha definido la fecha exacta ni la duración del contrato, que podría cubrir solo el próximo ciclo mundialista o varios años más. Se espera que la televisión abierta siga siendo el canal principal, mientras que los derechos digitales podrían ser vendidos a otra plataforma.
Actualmente, la FMF tiene un contrato con Televisa por 200 millones de dólares más 63 millones en variables, vigente hasta 2026. La idea de la licitación es aprovechar al máximo la popularidad del Tri, que entre México y Estados Unidos suma más de 143 millones de seguidores y un rating promedio de 5.8 millones por partido.
El Mundial 2026, que se jugará en México, Estados Unidos y Canadá, es la prioridad de la FMF.(Chris Gardner/Getty Images)
Se espera que este nuevo modelo permitirá licencias segmentadas por plataforma, exclusividades y derechos compartidos, con el objetivo de atraer a grandes empresas de medios y tecnología.
Sin embargo, esto no necesariamente significa la salida de Televisa, pues se seguirá privilegiando la televisión abierta, dominada por Televisa y TV Azteca. Además, la empresa de la dinastía Azcárraga cuenta con su propio servicio de streaming en Vix, por lo que habrá que esperar cómo quedan finalmente los derechos de transmisión en México y Estados Unidos.
Actualmente, la Federación está enfocada en el buen desarrollo del Mundial 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. Su principal objetivo es que la Selección, dirigida por Javier Aguirre y su auxiliar Rafael Márquez, logre una buena participación como anfitriona, llegando como mínimo hasta el sexto partido del torneo.