“No hay duda de que estamos entrando en una nueva era”, afirmó, al insistir en que tanto empresas como usuarios deben adaptarse activamente a este cambio.
La inversión forma parte de una estrategia más amplia para integrar IA en todo su ecosistema, que va desde smartphones hasta autos eléctricos y dispositivos del hogar conectado. Sin embargo, la compañía no detalló en qué áreas específicas se concentrará el gasto.
De los smartphones a la IA, el nuevo campo de batalla
Aunque Xiaomi diversificó su portafolio, el mercado de teléfonos inteligentes es su principal carta de presentación. De acuerdo con la consultora IDC, la firma ocupa actualmente el tercer lugar global en participación de mercado, con 13.3% de participación, solo por detrás de Samsung (18.8%) y Apple (18.2%).
Su apuesta por la IA sigue la tendencia en el mercado de transformar los dispositivos en plataformas inteligentes capaces de ofrecer experiencias más personalizadas, automatizadas y conectadas. De hecho, sus principales competidores han lanzado inversiones mucho más agresivas para dominar la infraestructura y las aplicaciones de inteligencia artificial.
Samsung, el rival más fuerte en el campo de los smartphones, anunció recientemente un plan de inversión de hasta 73,000 millones de dólares enfocado en chips avanzados, fundamentales para el desarrollo de IA. Por su parte, Apple está comprometido a invertir más de 500,000 millones de dólares en Estados Unidos durante cuatro años, en una estrategia que también contempla el fortalecimiento de su ecosistema inteligente.
En paralelo, dentro de China, Xiaomi enfrenta la presión de otros gigantes tecnológicos que avanzan en modelos propios, como DeepSeek, cuyo próximo lanzamiento ha generado expectativas en el sector.