En este sentido, la falta de talento es la principal barrera. Actualmente existe un déficit de 2.5 millones de profesionales STEM a nivel global, y se estima que el 50% de los roles necesarios para estas tecnologías no serán cubiertos si no se acelera la capacitación.
Es por ello que IBM insiste en que las empresas deben empezar a estudiar la tecnología hoy mismo. "La oportunidad aparece para aquellos que actúen ahora", señala el reporte de la compañía, instando a las organizaciones a desarrollar “flexibilidad institucional” para capturar el valor de la ventaja cuántica cuando esto ocurra.
Para facilitar este camino, la empresa dio a conocer a startups, empresas, laboratorios de investigación, hubs de innovación, entidades gubernamentales, socios de negocio y al sector académico que abrió su primera Comunidad IBM Quantum del país, donde será posible tener acceso a sesiones educativas lideradas por expertos y embajadores, e información sobre la tecnología.
Asimismo, ofrece una serie de recursos gratuitos y plataformas de eventos como el Qiskit Fall Fest , donde cualquier persona puede acceder a tutoriales y tiempo de uso en procesadores cuánticos reales a través de la nube.
Por otra parte, la academia especializada de IBM en México tiene como objetivo principal mitigar el déficit de talento en áreas STEM y preparar a profesionales y empresas para esta Revolución cuántica a partir de varios pilares específicos.
Uno de ellos es activar una comunidad de cómputo cuántico específicamente en México, iniciando con encuentros programados para fomentar la colaboración, en este sentido se ofrecerá entrenamiento a través de sitios como la IBM Quantum Learning , la cual cuenta con cursos introductorios disponibles en español, portugués e inglés.
Estos materiales están diseñados para ser graduales, es decir que permiten a las personas aprender a su propio ritmo sin necesidad inicial de conceptos extremadamente profundos en matemáticas o física.
Como parte del aprendizaje práctico, la empresa también otorga a los usuarios aproximadamente entre 15 y 20 minutos de acceso gratuito mensual a sus procesadores cuánticos reales a través de la nube.
La academia, comenta Pfeifer, funcionará en conjunto con universidades, centros de investigación y gobiernos para desarrollar perfiles interdisciplinarios que no solo sepan programar, sino que entiendan la arquitectura de software y los problemas específicos de la industria que el cómputo cuántico puede resolver.
“Es importante entender que la computación cuántica no sustituirá a la clásica”, afirma. “Las laptops y celulares seguirán teniendo su rol, pero trabajarán de forma complementaria con los centros de datos cuánticos para entregar soluciones que hoy ni siquiera podemos imaginar”.
Al respecto, el mensaje para el sector empresarial y académico en México es que la tecnología está llegando y la curva de aprendizaje es pronunciada, por lo que “no esperar a que la tecnología esté madura para empezar a entenderla es la única forma de asegurar un lugar en la economía del futuro”.