La frontera entre academia e industria se desdibuja en esta nueva ola de computación. OpenAI lanzó en 2025 NextGenAI, un consorcio con 15 instituciones de investigación y educación, incluidos el MIT, Harvard, Oxford y Caltech, con una inversión de 50 millones de dólares en fondos, cómputo y acceso a API.
Google DeepMind, por su parte, anunció en 2026 una alianza con el Ministerio de Ciencia y TIC de Corea del Sur para crear un AI Campus en Seúl y colaborar con instituciones como Seoul National University y KAIST en modelos aplicados a ciencia, biología, energía y clima. Meta también ha trabajado con Carnegie Mellon University en Open Catalyst, un proyecto que usa IA para buscar materiales más eficientes para almacenar energía renovable.
En la visita al laboratorio, IBM conectó directamente el trabajo del MIT-IBM Lab con watsonx, Granite y su estrategia de modelos fundacionales.
“Cuando llegó el momento de que IBM introdujera nuevos productos en el espacio de IA generativa, pudimos aprovechar tecnologías que habíamos estado desarrollando aquí, una buena porción de watsonx vino de aquí”, precisó Cox.
Uno de los proyectos más emblemáticos presentados durante la visita fue Malaya, un sistema desarrollado alrededor de los modelos Granite de IBM. La premisa del sistema es que muchas empresas escriben prompts cada vez más largos, llenos de instrucciones, excepciones, restricciones y parches, hasta convertirlos en piezas difíciles de mantener, auditar y proteger.