La publicidad tradicional basada en palabras clave empieza a quedarse corta frente a búsquedas más conversacionales, donde el usuario no necesariamente escribe “comprar tenis para correr”, sino que puede preguntar qué tipo de calzado le conviene para entrenar un medio maratón, con cierto presupuesto y bajo determinadas condiciones.
“La vieja disyuntiva entre tomar una decisión inteligente y tomar una decisión rápida ya no se sostiene, porque con Google Search la investigación profunda, reflexiva y personalizada ahora es posible a la velocidad del impulso”, señaló Philip Schindler, chief business officer en Google.
Uno de los anuncios más relevantes en ese sentido son los nuevos formatos para el Buscador y el Modo IA. Google está probando en Estados Unidos anuncios dentro de Modo IA que utilizan Gemini para interpretar la pregunta del usuario y generar una respuesta patrocinada más contextualizada.
En los Conversational Discovery ads, por ejemplo, los modelos toman el contexto de la consulta y presentan un anuncio personalizado de una empresa que puede resolver esa necesidad. Otro formato aparece cuando el Modo IA genera una lista de recomendaciones y permite que un anunciante aparezca como una opción destacada, siempre que sea relevante y de calidad.
Esto obligará a las empresas a pensar sus catálogos, descripciones de producto, promociones y páginas web no solo para humanos, sino también para agentes capaces de interpretar la intención del consumidor y decidir qué marca merece aparecer en una respuesta.
“Recientemente anunciamos Universal Commerce Protocol, o UCP. Es un nuevo estándar de la industria que desarrollamos junto con un increíble grupo de socios fundadores, y recientemente dimos la bienvenida a Amazon, Meta, Microsoft, Salesforce y Stripe para que ayuden a seguir guiando este estándar abierto”, señaló Vidhya Srinivasan, vicepresidenta de advertising y comercio en Google.
Srinivasan sostuvo que la apuesta de Google por el comercio agéntico parte de una infraestructura que la compañía ya tiene desplegada a gran escala y explicó que esta visión “empieza con Shopping Graph, con más de 60,000 millones de productos listados”, una base de datos que Google presenta como una de las más completas del mundo para conectar intención de compra, disponibilidad de productos, anuncios, pagos y experiencias conversacionales.