La plataforma reporta una tasa de error de 150 identificaciones incorrectas por cada millón de piezas evaluadas. Ese nivel de precisión se ubica en el rango que la industria manufacturera llama Five Sigma o Six Sigma, los estándares que usan empresas como Toyota o Boeing para controlar la calidad en líneas de producción donde un error tiene consecuencias graves.
Cuando el sistema se equivoca, o cuando su estimación no coincide con el criterio del taller o la aseguradora, existe una salvaguarda: ninguna valuación se ejecuta de forma autónoma. Un valuador humano recibe la propuesta del algoritmo, la revisa y la autoriza o la corrige.
Con los procesos tradicionales, la aprobación de un siniestro puede tardar hasta 10 días; con Qapter, ese tiempo se reduce a uno. El proceso completo de reparación, que en el esquema convencional puede extenderse hasta 15 días entre valuación, autorización, compra de piezas y trabajo en taller, baja a cinco.
La IA ya está en tu seguro, aunque no lo sepas
KPMG identifica esta transformación como una de las tendencias de fondo en el sector asegurador global. Las aseguradoras ya utilizan inteligencia artificial para automatizar validaciones, agilizar indemnizaciones, detectar fraudes y desarrollar modelos predictivos que anticipan necesidades y personalizan coberturas.
El mercado global de IA aplicada a seguros alcanzará 79,000 millones de dólares en 2032, según proyecciones recogidas por la firma consultora. El 57% de las aseguradoras ya consideran a la IA la tecnología más importante para sus objetivos en los próximos tres años.
Sin embargo, la adopción no es uniforme y KPMG advierte que traducir los proyectos piloto en producción a escala sigue siendo el cuello de botella principal del sector
En México, la adopción también enfrenta una variable que los modelos europeos no contemplan y es la cultura del acompañamiento. En España, por ejemplo, la figura del ajustador prácticamente no existe: el asegurado documenta el siniestro y lo reporta directamente. En México, en cambio, el ajustador cumple una función que va más allá de lo técnico.
"La gente pide culturalmente a alguien que te acompañe en el proceso del siniestro, porque a veces llegan de tránsito y necesitas tener esa protección de alguien que esté a tu lado", explicó Ávalos Michaus.
Eso condiciona la adopción tecnológica, de ahí que Qapter no reemplace al ajustador en el mercado mexicano, sino que lo equipa.