Como parte de este comportamiento, el usuario también extenderá los ciclos de reemplazo de sus equipos. La experta detalla que ante las presiones de la memoria RAM, este ciclo será de tres años para los mexicanos, cuando antes era menor.
La guerra también impacta a las ventas de smartphones
Si bien la escasez de memorias es el principal argumento en la transformación del mercado de teléfonos inteligentes, Nabila Popal, director senior de investigación de IDC, resalta que no es el único, pues la guerra entre Estados Unidos e Irán también está impactando a la industria.
“La guerra añadió una nueva capa de presión sobre los costes para los fabricantes de smartphones, impulsada por el aumento de los precios del petróleo y los costes de transporte. En conjunto, estas presiones obligan a los proveedores a reducir los envíos, subir los precios y concentrarse en los segmentos de precios más altos”.
Todas estas condiciones van a generar que el mercado se enfoque en equipos de mayor precio promedio, lo cual va a favorecer a los segmentos premium de dispositivos, elevando el costo promedio de venta a un récord de 550 dólares, es decir, 100 dólares más que el año pasado.
En términos de finanzas personales, esto significa que los fabricantes y vendedores deberán adaptar sus estrategias por canal, financiamiento y segmento de consumidores, con la finalidad de no vender menos.
Por lo tanto, IDC anticipa un mayor peso en esquemas de financiamiento, como los pagos a meses, programas de renovación de equipos, modelos de trade-in (dar un teléfono viejo como enganche de uno nuevo), dispositivos reacondicionados y garantías extendidas.