No hay preparación, pero sí esperanza
Cifras del estudio Future-Ready Manufacturing Study 2025, elaborado por TCS y Amazon Web Services, señalan que el 75% de los participantes esperan que la IA sea uno de los tres principales factores que contribuyan a los márgenes operativos de este año: sin embargo, solo el 21% de las empresas se siente preparada en términos de datos y plataformas para ejecutar esta transición.
A pesar de ello, los efectos positivos son considerables, el estudio señala que un 67% de las compañías mejoró la visibilidad en tiempo real de la cadena de suministro y un 30% prevé un aumento significativo de la productividad. Además, a nivel financiero los impactos también son relevantes.
Según datos de la empresa Boston Dynamics, un robot cuadrúpedo de su modelo Spot puede oscilar entre los 175,000 y los 300,000 dólares, dependiendo de las cargas útiles que resista. Sin embargo, Merry Frayne, directora senior de gestión de productos de la firma, detalla que dicha inversión se recupera en un lapso de dos años y los ahorros se perciben a partir de los 18 meses.
Asimismo, otro de los impactos positivos de estos robots se da en el retorno de inversión (ROI) Humano, es decir, aquel centrado en la seguridad, ya que los robots cuadrúpedos asumen tareas en entornos donde la presencia humana es un riesgo inaceptable, como minas subterráneas con peligro de desprendimiento o áreas con gases tóxicos.
“El indicador más terrible que tenemos en la industria tiene que ver con la siniestralidad. Siempre se busca minimizar accidentes y muchas veces por cierta naturaleza de ciertas actividades hemos tenido que enfrentar muertes", puntualiza Besprovan.
Si bien la capacidad operativa de estos sistemas es 24/7, la experta sostiene que su éxito depende de no caer en el "bache de la innovación", un escenario que se da cuando las empresas adquieren la tecnología por moda, sin una metodología clara, lo que resulta en un gasto presupuestario vacío que no escala más allá de una simple prueba de concepto.
Para evitarlo recomienda un análisis de factibilidad técnica frente al retorno de inversión y así elegir los casos de uso que realmente impacten al negocio y que puedan escalar desde una sola nave industrial hasta múltiples plantas operativas.