Huawei le demostró a China que no su ecosistema nacional de semiconductores no depende de Nvidia ni de Estados Unidos. Y, de paso, dejó en evidencia que la tecnología del gigante asiático puede encontrar grandes socios comerciales, como Rusia, en la guerra tecnológica con Occidente.
En la actualidad, Rusia también está intentando desarrollar sus propios modelos de IA. Su proyecto más relevante se llama GigaChat y para entrenarlo, Sberbank, uno de los principales bancos de Rusia, ya manifestó su interés por obtener chips de Huawei para sus sistemas.
German Gref, director ejecutivo de Sberbank, dijo en mayo que buscan los procesadores de la empresa china, especialmente el componente de última generación, Ascend 950 de Huawei, demostrando su interés por el hardware de IA, un sector que, según la firma de investigación rusa TAdviser, alcanzó los 62,700 millones de rublos en 2025, lo que supone un aumento de aproximadamente el 20% interanual.