Una carrera que China quiere ganar con hardware estadounidense
De acuerdo con Erich Grunewald y Tim Fist, investigadores del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS), la explicación detrás del contrabando de chips de IA estadounidenses es su rendimiento, su mayor disponibilidad y su ecosistema de software más maduro en comparación con los chips legalmente disponibles para los laboratorios de IA chinos.
Hasta la fecha, según datos que diferentes empresas tecnológicas chinas han publicado, de los 22 modelos notables que se habían desarrollado exclusivamente en la República Popular China para 2025, solo dos se entrenaron con chips chinos.
En términos de impacto, el CNAS estima que China introdujo de contrabando 140,000 chips de IA en 2024, por lo que para este año el Institute for Progress (IFP), un centro de estudios independiente y no partidista centrado en políticas de innovación de EU, supone que China contrabandea en 2026 el 4% de los chips que los fabricantes de chips estadounidenses planeaba producir, una cifra equivalente a 276,000 unidades de chips.
“Si se prohibieran todas las exportaciones de chips de IA estadounidenses a China en 2026, sin contrabando”, señala Georgia Adamson, investigadora del IFP, Estados Unidos obtendría 31 veces más capacidad de procesamiento de IA que China”.
A nivel financiero, estos componentes también se han visto afectados, pues su presencia en el mercado negro representó una duplicación de precios en los últimos meses, de acuerdo con un reporte del Financial Times.