La preocupación en torno a este tipo de herramientas de IA se debe a que su desarrollo cuesta apenas una fracción de lo que se invierte en los modelos estadounidenses, pero se debe a que toman la base de empresas como OpenAI o Anthropic, entre otras compañías.
Este proceso se conoce como “destilación” y, de acuerdo con Miguel González-Mendoza, doctor en IA y profesor investigador del Tec de Monterrey, se centra en la selección, síntesis o reducción de datos de un modelo base para entrenar otro más pequeño con la información más valiosa.
Esto quiere decir que, en lugar de usar todo el conjunto de datos original, detalla el especialista, se crea un subconjunto más compacto y representativo, el cual es suficiente para entrenar un modelo más pequeño de forma más eficiente sin perder demasiado rendimiento.
“Estamos encontrando marcas de agua de nuestros modelos de lenguaje estadounidenses en muchos de los modelos chinos y eso es inaceptable”, dijo Bessent en las declaraciones. “Vamos a investigar esto en los próximos días o semanas”.
Cabe resaltar que el mes pasado, Anthropic envió una carta al Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado de los Estados Unidos, alegando que el gigante tecnológico chino, Alibaba, había llevado a cabo en su contra el “mayor ataque de destilación conocido” hasta la fecha.